La nueva moda de la apostasía

Por: Felipe Medina

Comparte

Después del fallido intento por legalizar el aborto, surgen nuevos colores de pañuelos que impulsan la separación (¿?) de la iglesia y el estado, un tema que abordaremos más adelante con la profundidad que requiere la cuestión.
Varios amigos se comunicaron, este fin de semana,  preocupados por sus hijos, sobre todo la franja etárea entre los 25 y 40 años, muchos de ellos profesionales, ya que están pidiendo ser borrados de los libros de bautismo, a lo que ellos llaman apostasía.

La viralización del formulario para solicitar la supuesta apostasía surgió de un movimiento de la ONG Coalición Argentina por un Estado Laico. Comparto que es necesario echar luces sobre la relación iglesia estado, y que no exista nunca un estado teocrático. Los estados deben ser laicos. Pero si vamos a oponernos a algo, al menos sería bueno conocer algo más de quien me quiero separar.

La propuesta de acudir a una apostasía tiene una base de mentira que desencadena una serie de mal entendidos. Argumentan que por cada creyente que es bautizado, la Iglesia Católica percibe del Estado una suma de dinero. Como si la iglesia entregara al Estado la información del registro de Bautismo para recibir fondos. Total y absoluta mentira.
Si reconozco que la Iglesia Católica recibe aportes del Estado, nunca por la cantidad de bautizados ni por brindar información de los registros de bautismos. Los libros de bautismo no se pueden adulterar ni destruir, cuando se solicita la apostasía, que es la renuncia a la fe y no una simple supresión del registro sacramental. Solo se puede colocar  una nota marginal en las actas para indicar la nueva condición del bautizado. El bautismo como tal no se borra.

Con respecto a la financiación del estado a favor de la iglesia católica, existe una financiación directa, con sueldos a los obispos en funciones y a los eméritos, a los párrocos de las zonas de frontera –apenas $ 3000 pesos mensuales-, y por los seminaristas diocesanos y los preconstitucionales o de las viejas ordenes de la iglesia, una suma de 2500 pesos por cada uno. Y los sacerdotes diocesanos no están amparados por ningún régimen previsional del estado, sino que aportan a una caja privada llamada Fides, que se constituye como fondo solidario para los sacerdotes ancianos. Existen otras formas de  financiación directa, la que va a las obras asistenciales de salud y alimento, que realiza la iglesia a lo largo y ancho del país y a las obras educacionales, donde la iglesia, a través de congregaciones religiosas o instituciones gestiona la educación pública.

Hay una financiación indirecta con exenciones impositivas en diversas actividades que realiza, pero no por ello está exenta de las obligaciones de seguridad social y del necesario blanqueo del personal que colabora bajo el régimen del gremio de Utedyc en la mayoría de los casos.

Es necesario no dejarse guiar desde la mentira. Yo quiero la separación de la iglesia y el estado en aquellas cuestiones que puedan tocarse, y deseo una iglesia libre de ataduras económica que sea capaz de proclamar y defender la dignidad de la persona humana, porque la iglesia somos todos los bautizados, todos, aun aquellos que fueron bautizados y por algún motivo no están  registrados en los libros. Antes de firmar un pedido de apostasía, sería bueno que te preguntes que has hecho tú por tus hermanos más necesitados como miembro de la iglesia.

Hago mías las palabras de un sacerdote que escribió una carta abierta sobre el tema de la apostasía, "Me duele que te quieras distanciar de una experiencia que para mí es plenificante y llena de sentido. Me duele y me siento un poco responsable, porque algo de mi vida no te mostró a Jesús". “Si quieres firmar, hazlo con libertad y respeto, conociendo la verdad y no  basado en una mentira”.

El Evangelio de Cristo mostró un Dios hecho hombre, un Dios que salió al encuentro del hombre y desde la fe lo ayudó a superar y encausar el ansia de eternidad. Todo hombre y toda mujer son dignos por estar pisando este suelo, desde la fe puedo ver en cada uno a un hermano.

Más allá de los colores de los pañuelos, pongamos en nuestros hombros los colores de la Patria, en nuestros pechos la escarapela argentina y superemos las grietas absurdas a las que nos convocan quienes poco o nada pueden proponernos. Y desde allí cabalguemos juntos a reconstruir la Nación desde la justicia y la paz.

* Lic. en Ciencias Religiosas

El 8 y 9 de septiembre, ayudemos a través de la colecta Más por Menos

ENCUESTA DEL MES

¿Está de acuerdo con que el Código Penal no penalice a la mujer que aborta?

Ver los resultados

SU FE EN IMÁGENES

Envíenos una foto de un hecho religioso que protagonizó a lectores@valoresreligiosos.com.ar

NOVEDADES

Creo y por eso hablo - Viviana Endelman Zapata - Edit. Dunken

Creo y por eso hablo - Viviana Endelman Zapata - Edit. Dunken

Un diálogo respetuoso y testimonial con quienes no tienen fe

De la conexión a la comunión - Mariel Caldas - Editorial Stella

De la conexión a la comunión - Mariel Caldas - Editorial Stella

El desafío de transmitir la Buena Noticia en la cultura digital

El pensamiento social y político de Bergoglio y Papa Francisco - Marco Gallo - Edit. Eucasa

El pensamiento social y político de Bergoglio y Papa Francisco - Marco Gallo - Edit. Eucasa

Una selección de textos, discursos y homilías de Jorge Bergoglio

El diálogo como actitud pedagógica -Eduardo Molino- Editorial Paulinas

El diálogo como actitud pedagógica -Eduardo Molino- Editorial Paulinas

Una reflexión filosófica sobre la educación y el rol de los educadores

ARTÍCULOS RECOMENDADOS

Bergoglio, el pueblo y el populismo

Por: José María Poirier *