LA CASA DE LA BIBLIA - AUTOR: MARIA MONTERO

Con el objetivo de difundir la palabra de Dios

La Sociedad Bíblica Argentina (SBA), la prestigiosa entidad evangélica, abrió en el barrio porteño de Almagro un centro de difusión bíblica.
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Cuando se cruza la esquina de la avenida Rivadavia y Loria, en el barrio porteño de Almagro, se puede ver, a través de enormes vidrieras, un espacio moderno, luminoso, con pantallas de plasma y frases sobre las paredes. El lugar es visitado por grandes y chicos. Nada hace suponer que allí funciona la Casa de la Biblia.

Esa justamente fue la idea predominante que tuvo la Sociedad Bíblica Argentina (SBA), la gran entidad evangélica. Esto es, no diseñar la clásica librería cristiana, sino producir un encuentro con Dios, a través del Libro de Dios. "Este lugar es un sueño de muchas décadas y motivo de oración",explica Rubén Del Re, director de la SBA. Señala que "el diseño, los muebles, la comunicación y los colores fueron pensados desde nuestro sentido de misión, que es que toda la gente, en todo lugar, se encuentre con Dios y su hijo Jesucristo a través de la Biblia, en el idioma en el que piensa y siente, en formatos que favorezcan el entendimiento y sin que el factor dinero sea un impedimento".

En este espacio se pueden encontrar biblias de todo tipo. Las hay con un castellano antiguo y formal, hasta mucho más cercanas al lenguaje actual, especialmente para niños y adolescentes. También están en versión braile y audio. Hay variedad además en las presentaciones: con tapas de colores, con flores y corazones, enormes libros y otras tan pequeñas que caben en una mano. Con todo, Del Re aclara que "la centralidad no está en el producto sino en el mensaje, en lo que Dios tiene para decir a la gente que camina por la calle, a los vecinos, a personas que no tuvieron contacto con el libro", apunta Del Re.

Con 200 años en el país, una de las tareas más importantes de la SBA es traducir la Biblia, o parte de ella, a varias lenguas. Desde la ya extinguida yagán, hasta el chorote, pilagá, toba del oeste, quichua santiagueño, mocoví y wichi, la primera lengua aborigen argentina en tener la biblia completa. Ahora se le suma el toba qom. Los pedidos, dice Del Re, surgen de las mismas comunidades, con traductores que fueron capacitados por la SBA, ya que hasta hace unos años, eran los misioneros que llegaban a una comunidad aborigen quienes las traducían, con el inconveniente que tenían que aprender primero su lengua.

"Al ser una asociación sin fines de lucro, la SBA reinvierte sus ingresos para que la Biblia llegue gratis a niños en riesgo, cárceles y hospitales, a lugares donde muchos aprenden a leer y escribir con la Palabra, y en las traducciones a las lenguas de los pueblos originarios", señala su director. La Casa de la Biblia provee a las iglesias locales, congregaciones religiosas y al público en general. Cuenta con un "salón de difusión y servicio" con capacidad para 100 personas, abierto al estudio y enseñanza del Libro.

Para agendar
La Casa de la Biblia está abierta de lunes a viernes de 10 a 19 y sábados de 9 a 13, en Av. Rivadavia 3402. El teléfono es 4861-5589