COMPROMISO SOCIAL

Cuando ser solidario es algo urgente

Por: María Montero

Cáritas actuó rápida y coordinadamente en ayuda de los damnificados por el alud en Tartagal y la epidemia de dengue iniciada en el Norte.
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Es innegable que la epidemia de dengue es un tema preocupante. Para seguir su rumbo sólo se tiene que transitar la ruta de la pobreza ya que “son los más pobres los que sufren el dengue, poblaciones rurales, como Roque Saenz Peña o Charata”, dice el doctor José To-ri no, médico vocal de la comisión nacional de Cáritas y responsable de ayuda inmediata y emergencias. El médico aclara que “el Estado no puede solo, por eso desde Cáritas somos multiplicadores de las campañas sanitarias que lanza el gobierno; creemos que es la úni ca manera de poder  controlarlo”. La actual epidemia tuvo su origen en la boliviana Santa Cruz de la Sierra, en noviembre pasado y se propagó rápidamente hasta Tarija, departamento limítrofe con la provincia de Salta. En enero se detectaron los primeros casos en Salvador Mazza. De allí en más fue sólo cuestión de tiempo para que el mal fuera bajando a otras provincias y afectando a las zonas más pobres de Chaco, Jujuy, Tucumán y Formosa.
Como sucede en cada situación de emergencia, Cáritas procura organizar la ayuda de manera rápida y efectiva. “Nuestra misión –aclara Torino- es estar al lado del que sufre acompañando con nuestra cercanía a través de los voluntarios de Cáritas de las parroquias del lugar”.
Chaco y Salta son las provincias más afectadas por el dengue y con mayor fuerza en Charata y
Tartagal. Esta última también azotada por el alud de febrero.
“Aunque el dengue y lo de  Tartagal son dos cosas independientes –afirma Torino-, son graves y contemporáneas”. Señala que en las emergencias lo fundamental es estar en el lugar al momento, organizar la comunidad, armar los equipos de emergencia locales y capacitar a la gente.
Por caso, en Tartagal, y conociendo que el envío de donaciones en especies implica una tarea logística compleja, explica que Cáritas organizó una red con las diócesis más cercanas a la zona para acercar la ayuda. Se abrieron varios centros de evacuados que funcionaron en Gendarmería, en algues Y . s a i u q o r r a p y s a l e u c s e s a nfijó una cuenta en el Banco Nación para cubrir parte de las pérdidas de los damnificados. “Nuestro compromiso es el de estar presentes allí donde hay una situación de sufrimiento e injusticia, en aquella situación que está demandando una respuesta inmediata y directa con una preferencial opción por los pobres y los excluidos”, dice Gabriel Castelli, director de Cáritas Argentina. La institución católica forma parte de la red de emergencia que agrupa al Estado, la Cruz Roja, cascos blancos, AMIA y la Sociedad Argentina de Salud Mental en Eme- r gencias y Catástrofes, que actúa en toda situación de necesidad e-x trema como fueron también hace unos años las inundaciones de Santa Fe, Concepción de Tucumán y la propia Tartagal.
Pero como afirma Castelli “es importante pensar en el “día después”, ya que superadas las necesidades inmediatas hay que crearlas condiciones de resurgimiento de la vida  comunitaria desde y junto a los afectados”.
En colaboración con los párrocos de la diócesis de Orán, a la que pertenece Tartagal, y con el dinero recaudado, hoy se está avanzando en los proyectos de reconstrucción, educación, compra de mobiliario y herramientas de trabajo,  proyectos diseñados y dirigidos en su totalidad por los pobladores afectados”, asegura Torino. Para Castelli, el tiempo de  Pascua es propicio para “pedirle a Dios que nos fortalezca en el compromiso de estar siempre al servicio de quienes más lo necesitan, especialmente en estos días, los hermanos de Tartagal y del Chaco”. Para sumar donaciones continúa abierta la cuenta corriente Banco Nación Nº 35869/51, sucursal Pla za de Mayo, CBU 01105995- 20000035869519, a nombre  de Cáritas Argentina Emergencia.