Miércoles 23.05.2018

salieron al cruce de las críticas

Curas y obispos villeros defendieron al Papa Francisco

Los religiosos que trabajan en asentamientos de la ciudad y de la provincia de Buenos Aires dirigieron una carta al diario La Nación para replicar un artículo reciente y realzar su compromiso y el del Papa con el desarrollo e integración de los pobres.
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El equipo de Sacerdotes de Villas de la Capital y la provincia de Buenos Aires, que integran entre otros los obispos auxiliares Gustavo Carrara y Jorge García Cuerva, y el sacerdote José "Pepe" Di Paola, hizo llegar al diario La Nación una declaración que replica un reciente artículo del periodista Jorge Fernández Díaz, titulado "El intelectual que pone en jaque a Bergoglio".

Los curas y obispos villeros se reconocen "perplejos" tras leer y escuchar que la Iglesia en general, y en especial el Papa, "no quieren que los pobres dejen de ser pobres, porque de esta manera se perdería lugar de influencia". Ante esa afirmación, los aludidos ofrecieron su reflexión al respecto de la tarea pastoral que realizan, promovida, entre otros, por el mismo Papa.

"Somos curas que vivimos y/o trabajamos en villas y barrios populares. Somos curas agradecidos de que los pobres nos hayan hecho un lugar entre ellos. Nuestro modo de estar es la cercanía, la amistad, la oración y el trabajo pastoral. Nuestra opción comienza en el trabajo y las obras", declaran.

"La vida con los pobres es una opción a la que fuertemente nos invita el Evangelio de Jesús. Aquí no se trata solo de dar de comer a un pobre, sino de considerarlo digno de participar en nuestra mesa. Es pasar de la generosidad a la comunión", añaden los religiosos.

Los sacerdotes y obispos de esta pastoral afirmaron que "los vecinos y vecinas de estos barrios tienen el anhelo de que su familia viva bien", y reafirmaron que "a lo largo de los años" hicieron su aporte "para que los vecinos y vecinas vivan mejor".

"No solo hemos levantado capillas, también escuelas, jardines comunitarios, clubes, centros barriales para la atención de personas con problemáticas de adicción, centros de formación profesional, oficinas de empleo, cooperativas de trabajo, etcétera. Y esto se ha podido hacer con la colaboración de muchos, buscando derribar muros y tender puentes para una real integración urbana", añadieron.

"Creemos que las reflexiones que se hacen sobre los pobres y las organizaciones que intentan organizar comunidades y superar la pobreza deben hacerse desde el conocimiento, la cercanía, el amor a los pobres, pero sobre todo, desde una profunda conciencia de igualdad. Porque, si no, esas reflexiones contribuyen a levantar muros y a cavar grietas. Los muros y las grietas, que son el signo de nuestro tiempo comienzan en la mirada de creerse distinto, de no reconocerse iguales, hermanos", precisaron los presbíteros.

Los curas y obispos villeros recordaron que desde hace años piden "la presencia inteligente del Estado en los barrios populares", y reconocieron que existen "dependencias del Estado junto a nuestras capillas", ya que "es el Estado el que tiene en sus manos las mejores herramientas para esta integración social y urbana, que nuestros vecinos anhelan".

El equipo pastoral también sugirió que "uno de los caminos concretos (para el desarrollo) es la generación de trabajo para los sectores populares". Desde su experiencia, dijeron, "donde el Estado no está inteligentemente presente, aparecen las organizaciones criminales que principalmente afectan la vida concreta de los vecinos de nuestros barrios".

Una defensa del magisterio papal

Los curas y obispos villeros también realzaron que el Papa Francisco "siempre nos ha alentado a trabajar a favor de los más pobres". Advirtieron que "en nuestro mundo de hoy su palabra es interpeladora y para algunos molesta"-

¡Cuántas palabras se han vuelto molestas para este sistema! Molesta que se hable de ética, molesta que se hable de solidaridad mundial, molesta que se hable de distribución de los bienes, molesta que se hable de preservar las fuentes de trabajo, molesta que se hable de la dignidad de los débiles, molesta que se hable de un Dios que exige un compromiso por la justicia", expresaron, tomando estas palabras del Papa en su exhortación apostólica Evangelii Gaudium.

"Para nosotros, su ejemplo y su palabra son una invitación renovada a estar al servicio de los más pobres y no de nosotros mismos. Que la Virgen de Luján nos inspire los caminos para cuidar a nuestra patria empezando por los más pobres", concluyeron.


Fuente: Agencia