Una alternativa al Islam fundada en 1844

De qué se trata el bahaísmo, la última religión monoteísta conocida

Su doctrina defiende que tan solo existe un único Dios que se ha ido transformando en diferentes manifestaciones como Krisna, Buda, Jesucristo o Alá. Entre los 15 y los 70 años deben realizar un ayuno de 19 días, entre la salida y la puesta del sol.
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El bahaísmo es la última de las religiones monoteístas que existen. Sus orígenes se remontan a 1844, cuando el comerciante Siyyd Muhammad (Shiraz -Irán-, 1819-1850), más conocido como El Báb, se proclamó a los 24 años como representante del babismo, que surge como una alternativa al Islam.

El Báb afirmó que su principal misión era anunciar la inminente venida del profeta de Dios prometido por todas las religiones, el cual sería responsable de la unificación de la humanidad. Los seguidores de El Báb son conocidos como babíes.

Sus enseñanzas hacen hincapié en el concepto de que todas las religiones reveladas fueron transmitidas por Dios a la humanidad, adaptadas para la época en que fueron surgiendo. Este concepto se conoce como ‘revelación progresiva’. También enseñan sobre la igualdad de derechos para los hombres y las mujeres, condenando los prejuicios de cualquier clase.

Su doctrina defiende que tan solo existe un único Dios que se ha ido transformando en diferentes manifestaciones como Krisna, Buda, Jesucristo o Alá, pero que se tratan todos del mismo. Los bahaíes creen que Baháulláh ha sido el más reciente de estos mensajeros y que sus enseñanzas están orientadas a los nuevos retos morales y espirituales de nuestra época.

Los bahaíes le dan una gran importancia a las cuestiones sociales, como la armonía entre la religión y la ciencia, la unidad de la humanidad, la educación universal, la educación entre los hombres y las mujeres, la paz mundial e incluso la creación de un idioma universal. Se trata de una religión muy esperanzadora, que afirma que el futuro de la humanidad es una inevitable paz.

El bahaísmo también dispone de sus ritos propios. Los funerarios deben realizarse en sepultura bajo tierra, en ataúd y colocando uno o varios anillos en los dedos del difunto con unas inscripciones específicas para hombres y para mujeres. El cadáver debe envolverse en cinco sábanas de seda o algodón y no debe transportarse para su entierro a más de una hora de viaje desde el lugar del fallecimiento. Durante el funeral se reza una oración colectiva.

La contribución a los fondos bahaíes es una obligación de los creyentes, en función de sus ingresos, cuyas aportaciones son confidenciales. Una de los propósitos es el de contribuir a eliminar los extremos de pobreza y riqueza y ayudar a desarrollar el espíritu y conciencia de generosidad en el creyente.

Los bahaístas en buen estado de salud, entre los 15 y los 70 años deben realizar un ayuno de 19 días cada año, entre la salida y la puesta del sol, similar al islam. Está prohibido el consumo de alcohol o drogas. La vida familiar se considera la piedra angular de la sociedad. Se alientan los matrimonios. Solo se permite el matrimonio entre hombre y mujer, y está prohibida cualquier relación homosexual.

Los fieles de este credo se exigen castidad fuera del matrimonio. Las parejas deben tener el consentimiento de los progenitores vivos para poder casarse, ya que los bahaíes enseñan que el matrimonio no es solo la unión entre personas sino entre familias. El divorcio está permitido, pero solo se lleva a cabo si, tras un año de separación, la pareja es incapaz de reconciliarse.

A modo de curiosidad, no se pueden besar las manos a otra persona (como gesto de obediencia o sometimiento) ni confesar los pecados. Tampoco se puede participar en juegos de azar. Es obligatorio trabajar en algún tipo de oficio o profesión y se condenan la indolencia y la pereza. El trabajo se considera una forma de adorar a Dios. Prohíben la crueldad hacia los animales. No pueden consumirse animales muertos encontrados en una trampa. Los creyentes no podrán afeitarse totalmente la cabeza. En el caso de los hombres, tampoco dejarse crecer el pelo sobre el lóbulo de la oreja.