ISLAM - AUTOR: FIRAS ELSAYER

El ayuno es una forma de adoración

Además, es un ejercicio de obediencia a Dios y de desarrollo de la voluntad para escapar de los pecados. Y un modo de unirse a los que tienen hambre.
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El ayuno en el Islam es una forma de adoración a Dios por medio de la abstención de la comida y la bebida, como también de las relaciones sexuales y otras acciones que anulan la abstinencia, desde el comienzo del alba, hasta el ocaso, con la sincera intención de complacer a Dios.

El mes de Ramadán es el noveno mes lunar con el cual se rige el calendario islámico, siendo observado por más de 1700 millones de musulmanes cada año.

Es un mes especial porque se trata del cuarto pilar del Islam. Dios lo eligió para revelar el más grandioso de sus libros: el Corán. Dice Dios: "En el mes de Ramadán fue revelado el Corán como guía para la humanidad y evidencia de la guía y el criterio" (Corán 2:185).

Dijo Muhammad (conocido en Occidente como Mahoma) el Mensajero de Dios: "Cuando comienza Ramadán se abren las puertas del Paraíso y se cierran las del Infierno, y el demonio es atado con cadenas". Dios ha preparado este tiempo para adorarlo, obedecerle y abandonar las malas costumbres.

Dijo el Profeta: "A quien ayune durante Ramadán con fe y devoción, Dios le perdonará sus faltas anteriores".

En Ramadán se encuentra la más grandiosa de las noches: la Noche del Decreto (Láilatu Al Qadr). Dijo Dios "[Adorar a Dios] La Noche del Decreto es mejor que mil meses" (Corán 97:3). A quien en esta noche realiza actos de adoración con fe y esperanza, Dios le perdonará sus fa noche es una de las diez últimas noches de Ramadán, y nadie conoce con precisión cuál de ellas es.

Dios ha prescrito el ayuno por varias y sabias razones, tanto para esta vida como para la Otra; entre ellas tenemos que alcanzar la piedad o "taqwa" por medio de la adoración, a través de la cual el siervo se acerca a su Señor, dejando las cosas que le gustan y controlando sus deseos; de esta forma puede controlar su ego por medio de la piedad; y Dios, lo observa en todo tiempo y lugar, siendo un acto tanto en privado como en público. También Dios dijo: "¡Oh, creyentes! Se les prescribió el ayuno al igual que a quienes los precedieron, para que alcancen la piedad" (Corán 2:183).

Es un ejercicio para aprender a obedecer a Dios y cómo escapar altas pasadas. Esta la compulsión de los pecados. El ayunante deja de hacer cosas que le son permitidas habitualmente por obedecer a Dios, entonces es lógico que pueda desarrollar la voluntad sobre sus deseos para no cometer pecados, respetando los límites establecidos por Dios. Recordar la situación de los pobres y necesitados es otra virtud, ya que el ayuno permite sentir el hambre y lo difícil que es no tener comida; es un recordatorio de la difícil situación que viven los pobres día a día.

Esto hace recordar al ayunante lo que sienten sus hermanos que son pobres cuando sufren hambre y sed, y de esta forma su corazón se sensibiliza y se esfuerza por ayudarlos.

El ayuno tiene muchas virtudes, las cuales han sido mencionadas en la legislación islámica, entre ellas la doble felicidad.

Una al momento de romper el ayuno y la otra al encuentro con el Señor. Dijo el Profeta Muhammad: "El ayunante posee dos felicidades: una al momento de romper el ayuno, y la otra cuando se encuentra con su Señor".
Quien ayune durante Ramadán con fe en Allah, cumpliendo Sus órdenes y llevando a cabo sus prácticas virtuosas cuidadosamente será recompensado.

Dijo Muhammad: "En el Paraíso hay una puerta que se llama Arraián, y por ella entrarán los ayunantes el Día Final, nadie más que ellos entrará por allí. Se les dirá: ''¿Dónde están los ayunantes?'', entonces se levantarán y no entrará nadie a excepción de ellos. y especialmente cuando Dios se ha atribuido la recompensa y el motivo de la acción del ayuno para Sí mismo considerándose bienaventurado aquél a quien Dios le ha prometido la recompensa de su obra. Dice Dios en un relato (hadizqudsí): "Todas las obras del hijo de Adán son para él a excepción del ayuno, que es sólo para Mí, y Yo soy Quien recompenso por él".

Dios ha permitido que algunas personas no ayunen en Ramadán, para facilitarles las cosas y como misericordia hacia ellos, ya que el Islam es facilidad y no dificultad. Quedan exceptuados entonces los enfermos, el anciano, el viajero, la mujer en su ciclo menstrual o en el puerperio, la embarazada o la que está amamantando