por un contrato firmado en 2013

El banco vaticano y fondos de inversión malteses van a juicio

Dos sociedades acusan al IOR de no pagar la totalidad de un contrato. La entidad pontificia a su vez los denunció en la Justicia de Malta por “daños significativos”. La operación se dio antes de que Francisco reemplazara a la cúpula del banco.
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Dos fondos de inversión radicados en Malta presentaron una denuncia contra el banco del Vaticano por supuesto incumplimiento de un contrato firmado a inicios de 2013 para la compra, remodelación y posterior venta de un edificio en Hungría.

Las sociedades de inversión "Futura Investment Management Ltd" y "Futura Funds SICAV plc" denunciaron en los tribunales malteses que el Instituto para las Obras de Religión (IOR), sólo pagó 17 de los 41 millones de dólares comprometidos para un proyecto de inversión inmobiliaria en Budapest.

La presentación judicial de las dos sociedades se da un mes después de que fuera el propio IOR quien acusara ante la justicia maltesa a dos sociedades, que no especificó, por "daños significativos" en una inversión de 17 millones, aunque se supone que refería a los fondos malteses que ahora devuelven la denuncia.

Los fondos de inversión, vinculados al fondo Optimum Ad Maoira de Luxemburgo, aseveraron ante la Justicia que el ente encargado de administrar los fondos y bienes de la Santa Sede incumplió el contrato conjunto para la compra del Budapest Exchange Palace, de 50.000 metros cuadrados, según explicó en su edición del martes el diario "Times of Malta".

El convenio fue suscrito antes de la llegada al ente vaticano de la cúpula designada por el Papa Francisco en 2015, Jean-Baptiste de Franssu como presidente y Gianfranco Mammì como director, que emprendió una reestructuración de las inversiones de la banca.

En ese marco, luego de que el IOR denunciara en octubre los daños sufridos ante la inversión inicial de 17 millones, los fondos contraatacaron reclamando los 24 restantes del supuesto convenio original según informa el periódico de La Valeta.

Al presentar la denuncia en octubre, sin embargo, el IOR aseguró que la operación implicaba mayores riesgos de los calculados originalmente y solicitó abandonar la compra conjunta del inmueble, por lo que solicitó la devolución de los 17 millones desembolsados en un inicio.

Según el periódico maltés, el IOR y las sociedades de Malta negociaron hasta junio la compra por parte de la institución vaticana de un paquete accionario del fondo Futura-Kappa por una cantidad aproximada a la inversión que faltaba, aunque no hubo acuerdo.

En junio de 2016, la autoridad financiera de Malta, la MFSA, fijó a los fondos involucrados un límite de operaciones de 100 millones de euros tras haber sido relacionados en Italia con los problemas financieros de la Banca Popular de Venecia en 2015.

Los fondos malteses retomaron de todas formas los trabajos de reestructuración del edificio húngaro y esperan completarlo en 2019, según el periódico.

Según medios italianos, la firma de la operación inmobiliaria data de inicios de 2013, antes de que Francisco asumiera como Papa y convocara una comisión ad hoc para investigar los manejos del IOR, que derivó en noviembre de ese año con los arrestos por fraude vinculado al banco vaticano del sacerdote Nunzio Scarano, el miembro de los servicios secretos Giovanni Maria Zito, y el broker italiano Giovanni Carenzio.

Desde la entronización de Francisco, el IOR cerró más de 5.000 cuentas, según su último balance, vinculadas a personas que no podían justificar la actividad comercial en el banco vaticano.

Además, firmó memorándums de intercambio de información financiera con más de una veintena de países, entre ellos Albania, Australia, Argentina, Alemania, Francia, Estados Unidos y España, según su último balance disponible on-line en el sitio de la entidad.


Fuente: Telam