DISTINGUEN AL FUNDADOR DE VALORES RELIGIOSOS

El padre Marcó, Ciudadano Ilustre de Buenos Aires

Lo declaró la Legislatura porteña. Fue por su labor pastoral, social, interreligiosa y en los medios de comunicación.
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A poco de ser ordenado sacerdote en la arquidiócesis de Buenos Aires, un joven Guillermo Marcó le manifestó al entonces vicario de Flores, monseñor Jorge Bergoglio, su deseo de ejercer en “algún pueblito del interior”, pero el hoy Papa Francisco le respondió: “Tenés perfil urbano, vas a ser más útil acá”. El señalamiento fue certero: Desde entonces, el padre Marcó desplegó en la Capital Federal una fructífera labor pastoral, social, interreligiosa y en los medios de comunicación por la que fue declarado días pasados Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires por la Legislatura porteña. La entrega de la distinción se realizó en el Salón Dorado del Palacio Legislativo, durante un concurrido acto que contó con la presencia de destacadas personalidades de diversos ámbitos.

La ceremonia se inició con las palabras del vicepresidente de la Legislatura, Francisco Quintana, quien, como católico y ex catequista, dijo conocer desde hace años la fecunda obra del padre Marcó. A su vez, la diputada nacional Carmen Polledo y el ex canciller y presidente del CARI, Adalberto Rodríguez Giavarini, destacaron su acompañamiento espiritual y su aporte al diálogo en momentos difíciles del país. Mientras que la joven Victoria Pietroboni, de la Pastoral Universitaria de Buenos Aires, que está a cargo de Marcó, destacó la contención y guía religiosa que brinda, a veces en momentos duros para los estudiantes.

En tanto que el rabino Daniel Goldman y el dirigente islámico y diputa- do de la Ciudad Omar Abboud -con quienes Marcó fundó hace 17 años el Instituto de Diálogo Interreligioso (IDI) y comparte la presidencia- pusieron de manifiesto su aporte a la convivencia interconfesional. Además, Goldman señaló en particular “la integridad” del galardonado, “una de las cosas acerca de las que será interrogado por Dios al final de su vida”. Y Abboud “su valentía para decir siempre la verdad, a pesar de que ha sufrido por hacerlo”.
Al agradecer la distinción, Marcó mencionó a muchos de los presentes, con quienes compartió y comparte tareas. Y evocó a su madre, que “me enseñó la fe católica”, a su padre, que “me inculcó el amor por el trabajo y el deporte”, y a Dios, “porque nada sería si Él no se hubiera fijado en mí”. Marcó nació en Buenos Aires en 1960 y tras tres años en la carrera de arquitectura ingresó al seminario de Devoto. Egresó de la carrera de Teología de la UCA con diploma de honor.

Creador de la Oficina de Prensa del arzobispado de Buenos Aires, fue vocero de su titular, el cardenal Bergoglio. Entre sus actuaciones en los medios realizó el programa de TV Confesiones, con Guillermo Marconi. Y es el fundador y asesor general del suplemento Valores Religiosos. Actual párroco de San Lucas, es miembro del Comité de Ética del Instituto de Biología y Medicina Experimental del CONICET. Recibió el Premio Konex como dirigente comunitario, el Santa Clara de Asís por Valores Religiosos y la condecoración con la Orden de la Estrella Solidaria Italiana. Estaban presentes, entre otros, el secretario y el subsecretario de Culto de la Nación, Santiago de Estrada y Alfredo Abriani; el director de Culto Católico, Luis Saguier; el vicepresidente del Grupo Clarín, José Aranda; el presidente del directorio del diario La Nación, Julio Saguier; el titular de ANDAR, Luis Cejas; los empresarios Eduardo Elsztain y Santiago Soldatti, los sacerdotes Ignacio Pérez del Viso y Fernando Giannetti, y el editor periodístico de Valores Religiosos, Sergio Rubin.