la iglesia reiteró las normas vigentes

El porqué de la invalidez de las hostias católicas sin gluten

La eucaristía es válida si se mantiene la materia de la Última Cena que celebró Jesús: pan de trigo y vino de uva. Los intolerantes al gluten pueden comulgar con obleas bajas en esa proteína, o con la Sangre de Cristo, presente en el vino.
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Una nueva carta del Vaticano dirigida a los obispos católicos de todo el mundo ha suscitado nuevas preguntas sobre qué tipo de pan y obleas deben utilizarse durante la comunión en las iglesias católicas de todo el mundo. La misiva generó muchas preocupaciones por aquellos que evitan el consumo de gluten, incluyendo a las personas que son celíacas.

El texto llamó la atención de los medios de comunicación, pero en realidad reafirmaba las directrices anteriores que decían que el pan sagrado debe contener, al menos, algo de gluten. Las Conferencias episcopales permiten a las iglesias utilizar hostias sagradas con bajo contenido en gluten y afirman que con esta nueva carta nada va a cambiar.

"No ha cambiado nada. La nueva orientación del Vaticano es simplemente un recordatorio para los obispos que necesitan estar atentos al pan y al vino que se usa para la misa, asegurándose que sea consistente con los requerimientos de la Iglesia", apuntaron desde la Confederación de Obispos de EE.UU.

Las reglas se publicaron en junio pero generaron gran revuelo poco tiempo después al ser difundidas por la emisora del Vaticano. Según el cardenal Robert Sarah, se dio a conocer el reglamento a petición del Papa Francisco ya que el pan y el vino están disponibles para la venta en muchos lugares, incluso en Internet.

La Iglesia mantiene la comunión, conocida como eucaristía, en cada misa, como en la Última Cena de Jesucristo. Según la fe católica, están recibiendo el cuerpo y la sangre del Señor.

Las personas celíacas, un trastorno en el que el gluten puede causar daños en el intestino delgado, deben evitar los alimentos con esa proteína que se encuentra en granos como el trigo, la avena, el centeno y la cebada. Los investigadores dicen que las dietas sin gluten han aumentado en Estados Unidos, incluso entre la población que no tiene ningún tipo de sensibilidad al gluten. Además, muchas iglesias protestantes de todo el país han empezado a ofrecer la comunión sin gluten.

La Iglesia católica ha luchado durante mucho tiempo por unificar las iglesias de todo el mundo y adaptar la institución a las normas culturales de cada país. Algunos católicos han discutido si la Iglesia debe considerar hacer el pan con arroz o el vino con la savia de las palmeras.

La Iglesia católica remarca que la práctica de la eucaristía debe estar en continuidad con Jesús, que comió pan de trigo y bebió vino de uva, describiéndolos como su cuerpo y su sangre.

"Cristo no hizo la eucaristía con arroz y sake", subrayó Chad Pecknold, profesor de teología de la Universidad Católica de America, en Estados Unidos..

Algunos teólogos han argumentado que el pan y el vino son simplemente simbólicos, pero la Iglesia católica no considera que esos elementos sean solo unos iconos. Recuerda que fue Él quien introdujo el pan y el vino durante la comida de Pascua y que las iglesias deben seguir su ejemplo.

"Puede parecer un pequeño detalle para la gente, pero la Iglesia católica ha dedicado 2000 años a ser fiel a Cristo, incluso en las cosas más pequeñas. Es lo que significa ser católico", advierte.

El pan y la sagrada forma "deben ser sin levadura, puramente de trigo y recién hechos para que no haya peligro de descomposición", reza la carta del Vaticano. "Aquellos productos que no llevan gluten son materia inválida para la celebración de la eucaristía", agrega. Sin embargo, las hostias y el pan bajo en gluten sí que se pueden utilizar.

El vino, según el Vaticano, debe ser "natural, fruto de la uva, puro e incorrupto, y no puede ser mezclado con otras sustancias". Tanto el pan como el vino elaborado con ingredientes modificados genéticamente son aceptables.

Rachel Rieger, que fue diagnosticada con intolerancia al gluten a los doce años de edad, admitió estar preocupada por si las nuevas directrices podrían afectarla de alguna manera. Señaló que la oblea podría perjudicar su salud, por lo que la parroquia de Ohio comenzó a proveerle hostias bajas en gluten.

Las Hermanas Benedictinas de la Adoración Perpetua en Clyde (Missouri) fueron la primera comunidad en producir panes de altar bajos en gluten, aprobados por los obispos de Estados Unidos en 2003. Un portavoz de la Iglesia aseguró que se venden más de 15.000 panes bajos en gluten cada semana pero no quisieron dar más detalles sobre la cantidad de dinero que genera su venta.


Fuente: Infobae