OPINION

El valor religioso de la innovación

Prof. Santiago Fraga - Dtor. Ej. Vicaría de Educación
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Frecuentemente olvidada, debe existir una sana tensión entre tradición e innovación. La Fe no es sólo tradición; estamos invitados a cocrear. Traer a nosotros el Reino, mirar al Maestro para “hacer nuevas todas las cosas” e ir por el mundo enseñando, son mandatos explícitos. Nadie puede quedar afuera en estos esfuerzos.

Por esta misma razón, es nuestra responsabilidad generar caminos de diálogo que promuevan las preguntas que no nos hemos hecho, para enfrentar problemas sin solución. Y ese camino, es comunitario. Necesita la voz y participación de todos.

Los chicos se desinteresan porque antes la escuela secundaria –como sistema- se desinteresó por sus anhelos, sus necesidades y sus potencialidades. Será imposible llegar a la meta sin una actitud positiva en el aprendizaje, formatos nuevos, más elección, aumento de los espacios de juegos para aprender, etc. Esto no quiere decir que los chicos decidan la propuesta, pero todo seguirá igual si no logramos que valoren la escuela.
La escuela no puede ofrecer mil variantes, pero seguro puede ofrecer 3 ó 4 y sólo este cambio puede favorecer una nueva cultura educativa.

Eutopía presenta una valiosa oportunidad porque apunta al corazón de la enseñanza: los rasgos culturales en los que aprendemos, enseñamos, nos relacionamos, damos sentido a lo que hacemos y convivimos. Después de muchas iniciativas de todo tipo y color a lo largo de los años, las escuelas nos proponemos algo nuevo: la innovación integral desde la es- cuela hacia el sistema. ¿Parece difícil? Sin embargo, viene ocurriendo con muchos proyectos específicos: las tutorías, la informática en la es- cuela (hace 25 años), las experiencias solidarias, la propuesta de inglés, las aulas virtuales, la formación en servicio y tanto más. El salto decisivo de Eutopía es querer cambiar toda la cultura, no una acción o dos o tres por valiosas que sean. Es reinventar la escuela con identidad e innovación. Digo identidad porque la innovación requiere de lo propio y es para cada escuela. No existe una única manera de innovar, ni toda innovación es igual, ni todas son para todos. Ojalá encontremos muchas formar de innovar, tan valiosas como la diversidad de las comunidades.