Errázuriz escribió una carta de descargo

La Iglesia chilena culpa a Barros por la mala prensa del viaje del Papa

El cardenal asesor del Papa dijo que el cuestionado obispo concelebró un “exceso” de misas con Francisco y que así creó “un enfoque indeseable” a la visita papal. También atribuyó la mala cobertura a las falencias del propio vocero episcopal, Jaime Coiro.
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El influyente cardenal chileno, Francisco Javier Errázuriz, desligó responsabilidades en la complicada visita a Chile del Papa Francisco, el pasado mes de enero, que tuvo una concurrencia menor a la esperada, y en la que el foco de atención se centró en el polémico obispo de Osorno, Juan Barros.

Errázuriz, quien pertenece al C9, el grupo asesor del pontífice, hizo sus descargos en una carta que envió a los presidentes de las Conferencias Episcopales de Latinoamérica, publicada por la revista estadounidense National Catholic Reporter, especializada en temas del Vaticano. A juicio del cardenal, Barros (denunciado de encubrir los abusos sexuales cometidos por el condenado párroco de El Bosque, Fernando Karadima), "no percibió la magnitud del problema" y "creó un enfoque indeseable y paralelo a la visita del Santo Padre, que desvió la atención". Así, criticó que Barros celebrara conjuntamente lo que describió como un exceso de misas con Francisco, lo que levantó fuertes cuestionamientos a la jerarquía católica chilena, incluido Errázuriz.

Los críticos de Barros se preguntaron quién informaba al Papa para que declarara horas antes de dejar el país que “no existía ni una prueba” en contra del obispo y que las denuncias eran “calumnias”.

Francisco decidió disculparse y ordenó una investigación que encargó al arzobispo maltés Charles Scicluna, quien estuvo en Chile entre el 19 de febrero y 1 de marzo.

Errázuriz interpretó que Barros "no evitó las entrevistas grupales" pues las consideró "una oportunidad favorable para difundir su visión de las cosas y para defenderse de las acusaciones".

Pero más allá de la conducta de Barros, el cardenal opinó que la visita de Francisco "demostró una debilidad" de la conferencia de obispos chilenos. "Fuimos acompañados por un joven y valioso periodista, pero sin la experiencia profesional y la autoridad necesarias para dialogar con periodistas y agencias de noticias", indicó Errázuriz en alusión al vocero, Jaime Coiro, de 50 años, periodista de la Universidad Católica y Magister en Ciencias Políticas. Indicó que el portavoz "ausente" de la Conferencia Episcopal Chilena debió haber detenido tanto a Barros como a las organizaciones noticiosas con el fin de mantener el enfoque en el Papa. 

El arzobispo retirado también dijo que la baja asistencia a los eventos Papales se debió a que era época de vacaciones de verano, y a que los lugares elegidos estaban lejos de los centros de las ciudades y sin servicio de transporte público.

Errázuriz ha sido acusado de ignorar las denuncias de las víctimas de Karadima mientras ejerció durante 12 años como arzobispo de Santiago, hasta 2010.En su declaración de más de dos horas ante la justicia chilena, reconoció que no creyó en las acusaciones contra el ex párroco de El Bosque: "La fama del padre Karadima era extraordinaria, tenía hasta fama de Santo, con tal fama lo que era cierto, es decir la denuncia en esa época no la creí", aseguró en 2015.

La carta tiene fecha del 22 de febrero y se conoce en momentos en que el enviado especial del Papa, Charles Scicluna, entrega el informe sobre su investigación en Chile, la cual ha despertado esperanzas entre los denunciantes.


Fuente: ANSA / AP