UN SUECO DE 27 AÑOS

Por videos antisemitas, se queda sin contratos el youtuber N°1

Felix Kjellberg o 'PewDiePie' tiene más de 53 millones de suscriptores en su canal de YouTube. Hace unos meses comenzó a publicar videos con chistes antisemitas o parafernalia nazi. YouTube y Disney rompieron los contratos y el joven pidió disculpas.
Comparte

YouTube y Disney rompieron lazos con el "youtuber" más popular del mundo después de que el diario estadounidense The Wall Street Journal llamase la atención sobre varios de sus videos por su contenido antisemita.

Las dos compañías informaron el miércoles su decisión con respecto a Felix Kjellberg, un sueco de 27 años que bajo el sobrenombre de PewDiePie cuenta con más de 53 millones de suscriptores en su canal de YouTube.

Los vídeos de Kjellberg —que saltó a la fama con contenidos sobre videojuegos y que ahora también ofrece material  cómico— acumulan en total cerca de 15.000 millones de reproducciones y le han permitido lograr ingresos multimillonarios.

Desde el pasado agosto PewDiePie ha publicado nueve videos que incluían chistes antisemitas o parafernalia nazi, lo que llevó a las empresas a reaccionar.

Disney, cuya filial Maker Studios difundía los contenidos del "youtuber", consideró que algunos de los vídeos "cruzaron la raya" y anunció que ha decidido romper su relación con él.

Mientras, YouTube dijo que canceló la segunda temporada de un show con Kjellberg y que eliminó su canal del programa a través del que ofrece espacio a anunciantes.

El joven sueco se defendió de las críticas en un mensaje, en el que quiso aclarar que no apoya "ningún tipo de actitudes de odio" y en el que insistió que los contenidos de su canal no pueden tomarse como comentarios políticos serios.
"Aunque no era mi intención, entiendo que estos chistes fueron al final ofensivos", se disculpó.

Entre los vídeos que causaron la polémica figuraban varios en los que aparecían símbolos nazis y uno en el que dos hombres reían mientras sostenían un cartel que decía "Muerte a todos los judíos". Según explica Kjellberg, con el número quería mostrar que hay gente dispuesta a decir cualquier cosa por dinero.

Fuente: Clarín