Miércoles 21.02.2018

En camino hacia la "plena comunión"

Portugal: sugieren abstinencia a los divorciados vueltos a casar

El cardenal patriarca de Lisboa sorprendió con un documento pastoral en el que recomienda la abstinencia sexual a aquellos divorciados que se hayan vuelto a casar. Dijo que su conclusión se basa en la meditación de la exhortación papal "Amoris laetitia".
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El cardenal patriarca de Lisboa, Manuel Clemente, sorprendió con un documento pastoral en el que recomienda la abstinencia sexual a aquellos divorciados que se hayan vuelto a casar.

Clemente divulgó una "Nota para la recepción del capítulo VIII de la exhortación apostólica Amoris laetitia", con indicaciones al documento del Papa, la propuesta de los Obispos de la Región Pastoral Buenos Aires, y otras indicaciones para los sacerdotes de la diócesis de Roma.

El documento del cardenal patriarca, lanzado en el contexto de una reunión con los vicarios de la arquidiócesis de Lisboa, comienza afirmando que "integrar a las personas en la vida comunitaria" debe hacerse siguiendo también las indicaciones de la exhortación apostólica post-sinodal Familiaris consortio, de san Juan Pablo II, Sacramentum caritatis de Benedicto XVI y, por supuesto, Amoris laetitia.

Su consejo, destacado por todos los periódicos portugueses, es una de las conclusiones que extrae tras estudiar la exhortación Amoris Laetitia, publicada en abril de 2016 y en la que el papa Francisco apoya el acompañamiento de las situaciones familiares "irregulares", como los divorciados vueltos a casar.

Clemente apunta que el acceso a los sacramentos por parte de los casados en segundas nupcias puede darse "en circunstancias excepcionales", pero sin "dejar de proponer la vida en continencia" en lo que llama "la nueva situación", refiriéndose así a quienes tengan nuevo cónyuge.

En cualquier caso, agrega, el acceso de los divorciados a los sacramentos se realizará "tras un largo camino de discernimiento" y con una evaluación de su situación que corresponderá en primer término a los confesores, que a su vez serán los encargados de recomendarles abstinencia.

Estas "líneas operativas", como las define en su texto, han causado enorme sorpresa en Portugal, líder europeo en separaciones; por cada 100 matrimonios que se celebran en el país hay a su vez 70 divorcios, según la base de datos estadísticos lusa Pordata.

El divorcio fue legalizado por primera vez en Portugal en 1910, pero la firma del Concordato de 1940 con la Santa Sede lo prohibió para los matrimonios católicos y no volvió a ser legalizado hasta 1975, un año después de la Revolución de los Claveles que acabó con medio siglo de dictadura salazarista.


Fuente: EFE