marcelo colombo, titular de mendoza

Recién nombrado arzobispo, criticó duramente a Macri

Colombo aseguró que se vive una "situación dramática" entre los sectores carenciados y criticó que "claramente se beneficiaron algunos sectores" como la minería y la soja con la quita de retenciones.
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Apenas horas después de ser designado por el Papa Francisco como arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo cuestionó con dureza al Gobierno de Mauricio Macri, advirtió por el ajuste y aseguró que se vive una “situación dramática” entre los sectores carenciados.

“Con la quita de retenciones a las minerías y a la soja se ha beneficiado claramente a algunos sectores que estaban en mejor condiciones de afrontar un ajuste y no a los jubilados o los trabajadores; eso es dramático, hay que cuidar la vida en sentido más amplio, el Gobierno debe cuidar a los sectores más carenciados”, advirtió el vicepresidente segundo de la Comisión Ejecutiva del Episcopado.

Colombo, de 57 años, fue nombrado por el sumo pontífice al frente de la arquidiócesis mendocina, que estaba vacante desde el 8 de diciembre pasado, cuando falleció Carlos María Franzini.

Ordenado sacerdote en 1988 y obispo en 2008, entre otros cargos ejerció como profesor extraordinario en la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Católica de Argentina y delegado episcopal en la de La Plata. Desde 2013 era obispo de La Rioja.

“Quiero decir de parte de la Iglesia riojana que hay una máxima apertura de acompañar a la gente. Hay una inquietud y se percibe que los ajustes han comenzado tempranamente para los sectores más vulnerables, en ese sentido me parece que hay que repartir más las cargas”, añadió Colombo.

Sobre lo que ocurre en el interior, particularmente en la ciudad de La Rioja, el flamante arzobispo afirmó que “la situación es dramática porque hay un desborde urbanístico que casi la ha duplicado a la ciudad”.

“Acá en capital tenemos al padre David Escalzo, en la iglesia Espíritu Santo del barrio Ferroviario que reparte 1.200 viandas semanales a familias previamente fijadas para darles de comer. Y en el interior se comienza a sentir peligrosamente donde la gente no cena a la noche, toma un 'yerbiado' y esto es grave porque tiene incidencia en la salud y eso me preocupa mucho”, expresó.

Por último, Colombo aseguró que cuando realizan una protesta o un reclamo “salarial o de jubilación, también son marchas por la vida porque el Papa Francisco nos habla de la cultura del descarte del los extremos, los niños y los ancianos”.

“A nivel social nos preocupan muchos estas políticas estatales que tocan el salario de los ancianos, jubilados, las pensiones y esto pone en riesgo la salud porque imposibilita comprarse los medicamentos, para llegar a fin de mes y además pagar las tarifas”, concluyó.


Fuente: Clarín