FRANCIA

Revelan un plan de Macron para regular el culto musulmán

Según el diario Le Monde, el borrador del proyecto hace hincapie en la necesidad regular e institucionalizar esta religión. Prevé controlar los manejos financieros de mezquitas y centros islámicos, además de buscar una mayor integración de las comunidades
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El presidente francés, Emmanuel Macron, quiere regular el culto musulmán y con ello transparentar a las organizaciones musulmanas francesas, tanto los manejos financieros de las mezquitas como de los centros islámicos presentes en el país.

El plan de Macron, que busa que esas comunidades se integren cada vez más, está listo desde hace un par de meses.

El borrador del proyecto fue confiado a Hakim El Karoui, uno de los colaboradores más cercanos del jefe del Elíseo.

El Karoui es el autor de un informe importante sobre los musulmanes realizado en 2016 para el Institut Montaigne.

En esta ocasión se trata de 20 páginas que fueron adelantadas hoy por el diario Le Monde, el cual revela la estructura básica del plan estudiado por Macron, quien quiere crear una organización dirigida por musulmanes franceses, la Asociación Musulmana para el Islam de Francia (AMIF).

Actualmente las instituciones musulmanas francesas no funcionan tan bien porque están a merced de las diferentes comunidades (argelinos, marroquíes, tunecinos y turcos) entre sus rivales.

Estas "potencias" islámicas rivalizan hoy entre sí, importando sus conflictos en Francia, así como sus intereses en el negocio musulmán (carne halal, organización de la peregrinación anual a La Meca, recolección de donaciones, etc). Todo esto hoy es extremadamente opaco y dejado en manos de grupos vinculados a las diversas ramificaciones del Islam.

La AMIF debe primero ocuparse de recoger y distribuir la no indiferente suma de dinero que debería llegar de un impuesto a los alimentos halal, de otro sobre la organización del peregrinaje a la Meca, y de las donaciones.

Se llegaría fácilmente, al horizonte de cinco años, a un centenar de millones de euros, así subdivididos: 60 provendrían del impuesto a la matanza, cuantificable en 30 centavos por cada kilo de carne.

La AMIF, en cambio, garantizaría la certificación final de la preparación de carne en base a las reglas musulmanas. El mismo principio para las agencias que organizan el peregrinaje, cuyos precios se han disparado en los últimos años.

El estado francés debería garantizar solo a los operadores turísticos "certificados", el precio se calmaría, pero una parte (13 millones) terminaría en las arcas de la AMIF.

Finalmente, las donaciones: hoy en gran parte opacas y en efectivo, podrían "emerger" gracias a una exención de impuestos de hasta el 75% de las sumas donadas.

Desde las arcas de la Asociación habrían fondos para pagar a los imanes y ofrecer perspectivas de enseñanza con una carrera que atraería a jóvenes prometedores que ahora se dan por vencidos solo para dedicarse al trabajo remunerado, evitando así el dominio actual, en algunas mezquitas, de las corrientes fundamentalistas.

La AMIF también proporcionaría pagar a las instituciones responsables de la formación de los ministros de culto.

En resumen, una asociación con el estado a cambio de la firma de una "carta política clara y republicana", con la aceptación de la libertad de culto y el respeto de los laicos, de los principios cardinales de la Republique como la igualdad entre hombres y mujeres y el lugar de los musulmanes en la sociedad francesa.

Fuente: ANSA