EMBAJADA DE ESTADOS UNIDOS EN JERUSALÉN

Trump ignoró a la ONU y al Papa y desató una ola de violencia

Las protestas contra el traslado de la sede diplomática causaron unos 60 muertos. La Iglesia ratificó que de ese modo se dilapidó cualquier acuerdo de paz y la posibilidad de dos estados entre Palestina e Israel.
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La inauguración de la embajada de Estados Unidos en Jerusalén desató en las últimas jornadas una ola de violencia en la ciudad santa para tres religiones, donde al menos 60 personas murieron y otras 1.700 resultaron heridas en las protestas.

La decisión de Donald Trump de trasladar la embajada de Estados Unidos ante Israel de Tel Aviv a Jerusalén echó por tierra el pedido de Naciones Unidas y de varios papas, entre ellos Francisco, de un acuerdo de dos estados entre Palestina e Israel.

El vicario patriarcal de Jerusalén y Palestina, monseñor Giacinto-Boulos Marcuzzo, declaró que "hoy, los cristianos de Jerusalén, todas las iglesias y todos los palestinos están unidos por un único sentimiento: la tristeza".

"Estamos afligidos porque el día de hoy no nos lleva a la paz, sino exactamente en la dirección opuesta. Ya no hay ninguna esperanza de llegar a una tregua", lamentó.

El referente cristiano advirtió que la decisión de Trump "va en contra de la historia, contra la justicia y el bien de la población de Jerusalén. Hoy, el proceso de paz que había comenzado estaba congelado".

Por su parte, el cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, recordó que "la postura de la Santa Sede es clara: que haya dos estados y que todos puedan convivir en la justicia, en la libertad y en el respeto mutuo".

Mientras tanto, el presidente Trump hizo caso omiso de la violencia desatada y celebró por Twitter su decisión: "¡Un gran día para Israel". La medida del republicano de mudar la embajada rompió con un viejo consenso internacional de que el estatus de Jerusalén sería determinado por un acuerdo de paz entre Israel y los palestinos.

El secretario general del a ONU, Antonio Guterres, se mostró profundamente afectado y preocupado por los sucesos de violencia en la Franja de Gaza, donde al menos 41 palestinos perdieron la vida a manos de soldados israelíes durante multitudinarias protestas en la frontera conáIsrael.

"Estoy profundamente preocupado por los incidentes que tuvieron lugar en Gaza", dijo ante la prensa durante una visita a Viena. Los acontecimientos demuestran la necesidad de una solución política al conflicto israelo-palestino, señaló.

"No hay un plan B a una solución de dos Estados en la que israelíes y palestinos puedan vivir en paz, garantizando la seguridad y cooperación mutua dentro de la comunidad internacional", añadió Guterres.

Jerusalén alberga a cristianos, musulmanes y judíos. Los cristianos tienen dos barrios y en ellos están los tres lugares más sagrados del mundo. Uno de ellos es la iglesia del Santo Sepulcro. Está ubicada en un lugar importante para la historia de Jesús. Allí murió, fue crucificado y resucitó.

El barrio musulmán es el más grande de los cuatro y contiene la Cúpula de la Roca, donde está roca donde se subió Mahoma para subir a los cielos y la Mezquita de Al Aqsa.

El barrio judío incluye el popular Muro de las Lamentaciones. Los judíos creen que allí se puso la primera piedra donde se construyó el mundo. Dentro estaba el templo del Santo de los Santos, el lugar más sagrado para el Judaísmo. Muchos judíos creen que es la Cúpula de la Roca. El Muro de las Lamentaciones es el lugar de rezo más cercano a Santo de los Santos donde cada año van a visitar millones de visitantes.


Fuente: VR / Agencias