Una caminata signada por el ruego por la unidad nacional

Por: Sergio Rubin

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La Argentina está atravesada hoy no sólo por una, sino por varias grietas espontáneas o creadas, dicen en la Iglesia. A la política-ideológica, hay que sumar –afirman- la que abrió el debate por la legalización del aborto. Y acaso -consideran- la más relevante:: la que separa a quienes tienen lo necesario para vivir con dignidad y los que no, paradójicamente en un país potencialmente muy rico.

En ese clima que perciben, se entiende que el clamor por la unidad haya sido el ruego colectivo de la peregrinación a Luján de este fin de semana, el acontecimiento religioso más importante del país por la gran cantidad de asistentes y el esfuerzo de caminar 63 km. De hecho, el lema escogido para la marcha fue "Madre: danos fuerza para unirnos como hermanos".

Un lema que surgió de las intenciones que durante el año escriben los fieles en el cuaderno de los peregrinos en la basílica de Luján. Y también de  la reflexión de los organizadores en los meses de preparación de la marcha. O sea, detrás de las grietas, reales y fomentadas, emerge un clamor de unidad entre jóvenes y gente sencilla.

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, fue más allá en su homilía de la misa de cierre de la marcha, al apelar a la fraternidad y pedirle a los fieles que le recen a la Virgen para que "nos dé nuevos ojos para reconocer a cada persona como a mi hermano y mi hermana".

Pero también Poli dijo que esa hermandad, que sella la unidad, debe llevar a "no ser indiferentes" ante la situación de muchos argentinos que "no tienen pan, no tienen trabajo, no tienen techo, no tienen paz" y a ejercitar una actitud solidaria.

El anhelo de unidad se rubricó con gestos: banderas de las 24 provincias acompañaron a la imagen de la Virgen y el encendido de velas por parte de los peregrinos a medianoche para que “la luz de la fe ilumine el camino de los argentinos”.

En un terreno más político el arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández – muy cercano al Papa- , había exhortado el viernes a buscar coincidencias básicas entre los dirigentes de los diversos sectores para sacar el país adelante.

Fue en encuentro con referentes sociales en la catedral platense luego de que la Pastoral Social tendiera una mesa de diálogo por el conflicto en el Astillero Río Santiago e intentara otra por el que mantienen los docentes de la Provincia.

La Iglesia, pues, promueve puentes. Pero a partir de la unidad en la diversidad democrática, un presupuesto que consideran fundamental para enfrentar los enormes desafíos que tiene por delante el país.