Miércoles 24.05.2017

EL CARDENAL POLI PRESIDIÓ LA MISA

Una multitud se congregó por la fiesta de San Expedito

La parroquia Nuestra Señora de Balvanera permaneció abierta hasta medianoche para recibir a los fieles del patrono de las causas justas y urgentes. La celebración de este año estuvo dedicada a las familias.
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Una multitud de familias y jovenes fieles de San Expedito, patrono de las causas urgentes, asistieron este miércoles a la misa celebrada en su honor en la parroquia Nuestra Señora de Balvanera en la ciudad de Buenos Aires para agradecer las promesas cumplidas y pedir por la familia, la salud y el trabajo.

Los devotos de uno de los santos más populares de la Iglesia Católica se congregaron frente al escenario armado fuera de la parroquia, con las manos en alto portando llaves, velas y ramos de olivo para recibir la bendición de un cura que les arrojaba agua bendita, en una celebración que este año se tituló: "Con San Expedito pedimos por las familias".

El cardenal Mario Aurelio Poli presidió la misa central del día y, ante la multitud, destacó que este día "está dedicado a todas las familias que están en el santuario, y a las cientos que forman la cola de cuadras para venir aquí."

"Vinieron a dar gracias, a pedir, y queremos rezar muy especialmente por ellas y darles un mensaje: Cristo ha resucitado", expresó el cardenal. Durante su mensaje, Poli destacó la importancia del amor en las familias y como el mensaje de Jesucristo apunta especialmente a ellas: "Jesús nos dice 'Ámense los unos a los otros, como yo los he amado', un mandamiento que aplica para todos pero fundamentalmente para la familia, porque cuando hay fe y sus miembros se quieren, se respetan, entienden que comparten cosas esenciales en común, es cuando creamos un verdadero santuario de amor”.

“¿Acaso puede mantenerse una familia sin amor y sin respeto? Las familias se mantienen por y gracias al amor, aunque no nos demos cuenta, pasa todos los días, porque todo el sacrificio que hacen los padres y los hijos es por amor”, concluyó.

"Yo pido por mi familia, nombro al que necesita y se destraba", contó a Télam Nélida, de 69 años, que desde hace dos décadas viene desde Merlo a la parroquia ubicada en Bartolomé Mitre 2411, en el barrio porteño de Balvanera, para agradecer, pedir protección para sus seres queridos y milagros a San Expedito.

Mónica, una enfermera que viaja cada año desde Florencio Varela, en el sur del conurbano bonaerense, contó entre lágrimas anécdotas sobre las vidas milagrosas que se salvaron gracias a las promesas cumplidas por San Expedito.

"Pido por la salud, porque estuve mal, por mi familia y también vengo a agradecer por dos personas que sobrevivieron; fue un milagro porque yo había pedido por ellas; llevo siempre estampitas y cuando veo a un joven, se las doy para que lo ponga debajo de la almohada", explicó la mujer.

A San Expedito también se lo considera patrono de los jóvenes, socorro de los estudiantes, mediador en procesos y juicios, y protector de la familia y de los enfermos.

"Ponemos nuestras necesidades en las manos de Dios, nombremos a otros por los que venimos a pedir y que bendiga a nuestras familias, a las llaves de nuestros hogares y que se cierren las puertas a la violencia y al mal", rezaba un sacerdote en medio de una tenaz llovizna.

Las calles Bartolomé Mitre y Azcuénaga se colmaron de fieles que hacían filas para entrar a la parroquia y tocar a San Expedito, mientras otros compraban velas, imágenes, pulseras, pañuelos y estatuillas, que vendedores ambulantes ofrecían a "3 por 10 pesos", "ramos de Olivo, a voluntad" o "estampitas a 5 pesos".

Mónica, del barrio porteño de Núñez explicó a Télam que salió de su trabajo solo para presenciar la celebración y aumentar su fe. "Vengo desde hace un año, pido por mi familia, el trabajo, por la gente y mi país porque son tiempos difíciles para todos", confesó la joven.

La celebración comenzó con una misa de inicio, toque de campanas y fuegos artificiales, y continuó con la procesión que llevó la imagen peregrina de San Expedito por las calles del barrio.
La Iglesia permaneció abierta hasta la medianoche y habrá confesiones y bendiciones de objetos religiosos durante todo el día.

Fuente: Télam