MUSULMANES

Abdurrahim Bey, emblema del multiculturalismo

Por: Ricardo Elía

El político y dramaturgo fue uno de los muchos intelectuales islámicos que desde el siglo XIX abrazó la modernidad.
Comparte

Desde principios del siglo XIX, numerosos intelectuales musulmanes descubrieron el legado literario y científico de la Ilustración y la Modernidad. Así, el sheij egipcio Rifa’a al-Tahtawi (1801-1873) estudió en Francia entre 1826 y 1830 graduándose con honores; lo mismo sucedió con el periodista persa Mirza Saleh Shirazi (1790-1845), que visitó Inglaterra; el sheij egipcio Muhammad Abduh (1849-1905), aprendió inglés y francés en Londres y París. Por su parte, el sheij afgano Yamaluddín alAfgani (1838-1897) mantuvo una histórica polémica en París con el orientalista francés Ernest Renan (1823- 1892) en marzo de 1883; y el sheij sirio Rashid Rida (1865-1935) analizó el darwinismo y viajó por Europa en 1921.

En Azerbaiyán, en este sentido, tenemos a Abdurrahim Bey Hagverdiyev (1870-1933), dramaturgo, director teatral, traductor, político y diplomático, que se convirtió en uno de los más conspicuos representantes del multiculturalismo del mundo islámico a principios del siglo XX. Nacido en la aldea de Aqbulaq cerca de Shushá, Alto Karabaj, Azerbaiyán, desde niño tuvo una esmerada educación. A los 14 años de edad, vio la obra “El cuento del oso que derrotó al ladrón” de Mirzá Fatalí Ajundov (1812- 1878), literato, dramaturgo y filósofo que escribió sus obras en idiomas azerbaiyano, persa y ruso, conocido como “el Molière del Oriente”.

En 1890, cuando terminó sus estudios en Sushá, Abdurrahim Bey se dirigió a Tiflis [hoy capital de Georgia] para continuar su educación. Esta ciudad se abrió ante él como un mundo completamente diferente. Estaba particularmente encantado con la vida teatral de Tiflis. Se tomó en serio la literatura. Así recuerda el intelectual azerbaiyano muchos años después: “Comencé a tomar clases serias de literatura en la década de 1890, cuando asistía a la escuela vocacional de Tiflis; conocí las obras de autores rusos como Gogol y Ostrovski, autores europeos como Shakespeare, Molière y Schiller y otros y concurría asiduamente a los teatros de Tiflis, una vez que comprendí cómo era un drama real”.

A partir de 1891, Abdurrahim Bey vivió ocho años en San Petersburgo. Durante ese tiempo asistió a las conferencias de reconocidos profesores de la facultad de estudios orientales y se interesó por la vida literaria, cultural y teatral de la capital del Imperio Zarista. Los teatros Mariinski, Mijáilovski y Aleksandrinski de San Petersburgo tenían un extenso repertorio y grupos de actores profesionales.

En agosto de 1897, los entusiastas del teatro en Shushá prepararon la escena “Maynún en la tumba de Leyla” con la dirección de Abdurrahim Bey, y esto fue recordado durante muchos años por los devotos del teatro local. Un miembro de la audiencia en aquella actuación, el compositor y dramaturgo Uzeyir Hayibeyov (1885- 1948), compuso la primera ópera en Oriente, llamada “Leila y Maynún” en 1907 que sería dirigida por el propio Abdurrahim Bey en 1908. Leila y Maynún es la más famosa historia de amor de la literatura clásica del Oriente islámico. Y Hayibeyov sería considerado el padre de la música clásica y ópera de Azerbaiyán y el primer compositor de una ópera en el mundo islámico.

En 1899, Abdurrahim Bey regresó a Sushá, donde vivió durante dos años y escribió su obra más importante, “El joven desafortunado” en 1900. A partir de 1906, escribió para la revista satírica “Mollá Nasreddín”, editada por el escritor azerbaiyano Jalil Mammadguluzadeh (1869-1932). El nombre de la publicación era un homenaje a Mollá Nasreddín, filósofo y místico turco musulmán que vivió en el sultanato selyukí en el siglo XIII, recordado por sus divertidas historias y anécdotas.

En 1918, Abdurrahim Bey fue nombrado representante de la comunidad azerbaiyana de Georgia en el Parlamento de la recién formada República Democrática de Georgia. En 1919 aceptó la invitación del gobierno de la República Democrática de Azerbaiyán para servir como embajador de su país en Daguestán y luego en Armenia. Entre 1921-1931 trabajó en el departamento de Estudios Orientales de la Universidad de Azerbaiyán y entre 1923-1935 fue director de la Sociedad de Investigación Científica de este país. En 1924 fue elegido miembro de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética. Entre 1930-1932 fue presidente de la Unión de Escritores de Azerbaiyán.

En sus obras comunicó temas como la necesidad de una educación masiva y el respeto de los derechos humanos y las libertades. En enero de 2020, el presidente de Azerbaiyán Ilham Aliyev emitió una orden para la celebración del 150 aniversario del nacimiento de Abdurrahim Bey, que tuvo lugar el 17 de mayo.