Jornada convocada por el episcopado

Argentina reza unida una oración por los fallecidos a causa del Covid

Misas de difuntos en catedrales, parroquias, capillas, cementerios y cinerarios, pidiendo por el eterno descanso de las víctimas y el consuelo de familiares. Poli lamentó que decesos hayan sido considerados "solo cifras" hasta que la muerte golpeó cerca.
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Los argentinos se unieron este viernes en oración por los muertos a causa del Covid-19 en el marco de una jornada nacional convoca por la Conferencia Episcopal Argentina, para pedir el eterno descanso de las víctimas de la pandemia y el consuelo y fortaleza de sus familiares y amigos.

Hubo misa de difuntos en catedrales, parroquias, capillas, cementerios y cinerarios de todo el país, tanto presenciales como virtuales, en recuerdo de los seres queridos fallecidos en este año y medio de emergencia sanitaria.

Al 22 de julio, la Argentina acumula -según datos oficiales- 103.074 fallecidos por coronavirus y los casos positivos totales reportados ascienden a 4.812.351, desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020.

En la catedral de Buenos Aires, el cardenal Mario Poli presidió una misa por esta intención, concelebrada por sus obispos auxiliares Enrique Eguía Seguí, Joaquín Sucunza, Gustavo Carrara y Juan Carlos Ares, y el rector del templo, Alejandro Russo.

En la homilía, el primado argentino explicó que el sentido de esta jornada de oración fue enconmendar a Dios a quienes “desde el comienzo fueron solo cifras en los medios, pero conforme pasaron los meses los decesos fueron aumentando y pronto dejaron de ser una percepción lejana, una insensible estadística, para golpear a la puerta de nuestro corazón, de nuestro más caro sentimientos cuando la muerte aconteció en nuestro círculo de convivencia, en nuestros barrios, con nuestros vecinos”.

“Sufrimos en silencio cuando vimos que la enfermedad se llevaba a nuestros queridos abuelos y luego avanzó sobre nuestras familias -padres, hijos y hermanos-. Todos sentimos la cercanía del peligro y se hizo carne al conocer la suerte de conocidos, compañeros de trabajo y amigos”, agregó.

Ante la experiencia de la pérdida de seres queridos, el arzobispo porteño manifestó que Dios no deja a sus hijos en el desconsuelo y la desesperanza, sino que escucha siempre la oración, a la que definió como "un bálsamo para las heridas y llenar los corazones con el consuelo y la esperanza".

El cardenal Poli también invocó a la Virgen de Luján para pedirle que en este día que "reciba en su regazo materno a todos nuestros fieles difuntos de la comunidad nacional".

"Ella tiene los colores de la Argentina, sabe de dolores, lo vio pender a su Hijo de la cruz y lo tuvo en sus brazos yacente", recordó, e insistió en la necesidad de encomendarse a la Virgen: "Madre, da tu ternura que nos acompaña en esta peregrinación a todos nuestros seres queridos”, concluyó.

En el marco de la Jornada Nacional de Oración por los fallecidos por Covid-19, el presidente de la CEA, Oscar Ojea, presidirá a las 19 la misa en la catedral de San Isidro. A la misma hora, en la basílica de Nuestra Señora de Luján, el arzobispo Jorge Scheinig, de Mercedes-Luján, celebrará la eucaristía por los enfermos y fallecidos en este tiempo de pandemia.

Fuente: VR y agencias