Miércoles 24.04.2019

AL RESCATE DEL PATRIMONIOCULTURAL Y RELIGIOSO

Arte y tradición para restaurar los vitrales

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Desde antes de la época colonial, los vitrales formaron parte de la vida de nuestro país. En ellos se representaban hechos religiosos tomados del Antiguo y
Nuevo Testamento, la vida de los santos y también escenas históricas o cotidianas, las cuales, progresivamente, fueron subiendo a lo alto de las catedrales y hoy son considerados valiosos patrimonios culturales.
Este enorme reservorio de vitrales civiles y religiosos de diferentes procedencias que se pueden ver en edificios públicos, confiterías y, especialmente, iglesias, refleja los colores de una época en que el arte buscaba unir el cielo y la tierra. 
Según el artista plástico Pablo Subirats, perteneciente a una familia dedicada desde hace cien años a la recuperación de estas obras de arte, “los más importantes por su magnitud y calidad artística, son los franceses, como los de 1908 que se exhiben en la basílica de LaMerced, en el barrio porteñoMontserrat” y que tuvo oportunidad de recuperar hace un par de años. A criterio de Subirats, restaurarlos no es tarea fácil ni económica. “Primero se debe hacer un estudio fotográfico del estado en que están, dónde se encuentra el mayor deterioro y de qué tipo es”, describe.
Los vitrales son frecuentemente atacados por las vibraciones, los ruidos y el smog de la ciudad. Y el daño puede verse en la propiamasa del vidrio, en la trapería de plomo que los une o en el entramado. “Con el paso de tiempo, la emplomadura va perdiendo sus cualidades de resistencia y elasticidad y al
sermás rígidas comienzan a desintegrarse, cristalizarse o perder parcialmente las alas que soportan el vidrio”, explica Pablo.
Pero a veces el problema no está en la antigüedad del vitral, sino en elmal ordenamiento, en deficiencias en el entramado, defectos de fabricación o, según Subirats, cuando el vidrio superior es más pesado que el inferior, especialmente en los que son verticales. Por otra parte está la recuperación de las decoraciones en los vidrios. “Para ello se usan óxidos vitrificados que dan, además de color, gran transparencia en la luz”, detalla Pablo.
Todos los esmaltes u óxidos vitrificables son muy caros porque muchos están hechos conmetales preciosos, como los rojos y púrpuras que se obtienen desde el oro, o los ocres y dorados que devienen de la plata. En los colores fríos van apareciendo el cobalto, cobre, manganeso y otros.
En lamedida que fue desapareciendo el vitral en elmundo, también se redujeron las fábricas de tinturas vitrificables.De hecho, el padre de Pablo Subirats, trabajó durante veinte años con un ingeniero químico que le preparaba especialmente los pigmentos.
“Si se tiene en cuenta que un kilo de esmalte puede costar entre 1.500 y 2.000 dólares, en particular los que llevan oro –describe Pablo-, se entiende que las fórmulas sean herméticas”. Más allá de lo artístico, Pablo asegura que el vitral es un mural vivo. “Muchas vecesme encuentro interpretando ante los sacerdotes un aspecto u otro de las escenas religiosas que no están a simple vista, pero que van apareciendo en la medida que se filtra la luz y la sombra, según pasan las horas del día. Por eso –considera- creo que es un instrumento de Dios para dar unmensaje a los hombres”.