apareció degollado en su casa

Asesinan a un diácono que ejercía su ministerio en Lomas de Zamora

Guillermo Luquin, de 52 años, fue hallado muerto por familiares el domingo, tras no asistir a misa. Se descarta el móvil de un robo. Como diácono permanente prestaba servicios en la parroquia Virgen del Carmen, donde era considerado un referente pastoral.
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Los vecinos se preocuparon cuando Guillermo Luquin (52) no llegó a la misa de las ocho de la mañana del domingo. Fue así que se acercaron a su casa, tocaron el timbre y gritaron su nombre. Como no respondía, llamaron a su familia y fue un sobrino quien acudió ante la urgencia.

Al diácono de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, de Lomas de Zamora, lo encontró muerto Nicolás Luquin, de 22 años, quien presta servicio en la Fuerza Aérea.

El cuerpo estaba sin ropa, sobre la cama y con un corte en la garganta. La cama se encontraba revuelta, la habitación llena de manchas de sangre y había un cuchillo tirado en el suelo.

Sospechan que el homicidio fue cometido entre la medianoche y las cuatro de la madrugada del domingo. Si bien no descartan ninguna hipótesis, el móvil no habría sido un robo.

En la casa de Bombero Ariño al 800, en el barrio de Villa Galicia, no faltaban dinero ni elementos de valor. El manojo de llaves estaba donde debía y ninguna entrada había sido forzada: Luquin le abrió la puerta a su asesino.

En la cocina encontraron dos copas con algo de tomar, pero la víctima había cenado sola.

En 2002, Guillermo Luquin (52) quiso ordenarse para ser diácono. Lo señalaban como un “referente de la comunidad” por sus actividades en la parroquia y en el colegio Nuestra Señora del Carmen.

Además, llevaba más de 30 años trabajando en el Banco Provincia: 20 de ellos los pasó en la sucursal de Quilmes hasta que sufrió un problema cardíaco -por el que debieron colocarle un marcapasos- y pidió el pase a Temperley.

Los fines de semana y por las tardes participaba de diferentes actividades en la parroquia y daba clases de catequesis en el colegio Nuestra Señora del Carmen. El sábado por la tarde, alrededor de las 18, estuvo en la misa como lo hacía habitualmente.

Hace unos meses falleció su madre, que tenía Mal de Alzheimer. Su hermano, Eduardo Luquin, vive en Córdoba. Otra sobrina, Mercedes Luquin, es presidenta de la agrupación de Jóvenes PRO de Córdoba.

“Lomas de Zamora es una de las diócesis que más diáconos tiene en todo el país. Luquin era uno de ellos. Desde hace 17 años que es parte de la comunidad de las carmelitas, que está instalada en la zona. Era uno de los pocos, quizá el único, que no estaba casado”, explicaron en el obispado de Lomas de Zamora.

“Ayudaba muchísimo a las personas en situación de calle, las llevaba a comer con él porque ya estaba solo. Vivía para la parroquia El Carmen. Tiene un mitón original del padre Pío que todos los 23 expone porque es sanador”, contó Fernanda, con quien compartió su tarea en el banco, adonde Luquin cumplía la función de “ayudante de firma”.

Los diáconos no pueden celebrar misa ni confesar, pero sí bautizar, celebrar matrimonios y dar la unción de los enfermos.

A raíz del crimen, desde el Instituto Nuestra Señora del Carmen (INSC) de Lomas de Zamora informaron que "se decreta duelo el día de mañana", por lo que "se suspenden las clases" el lunes.

"Los frailes y la comunidad educativa del colegio nos unimos al dolor de la familia de Guillermo y le damos gracias por todo lo que Guillermo realizó en el colegio y la Parroquia Nuestra Señora del Carmen", indicó el establecimiento a través de página web.

"Dale Señor el Descanso eterno y brille para Guillermo la Luz que no tiene fin", se añadió.


Fuente: Clarín / Télam