Revelaciones del libro póstumo del pontifice

Benedicto XVI dice que hay 'clubes de homosexuales' en seminarios

Ratzinger advierte sobre el comportamiento de estos grupos que "abierta y claramente" transforman el clima de las casas de formación sacerdotal. Habla de momentos de convivencia con laicos y novias, y hasta de la proyección de películas pornográficas.
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"Qué es el cristianismo". El último libro de Joseph Ratzinger, considerado su 'Testamento Espiritual', y que la pasada semana salió a la venta en Italia (pronto, en España), contine textos inéditos escritos por el Papa emérito, tras su histórica renuncia, de la que el próximo 11 de febrero se cumplen diez años. Entre ellos, revelaciones de la existencia de "clubes de homosexuales" en algunas diócesis, un rumor muy extendido en aquellos meses, y del que no se había vuelto a hablar hasta ahora.

Así, en uno de los capítulos, tal y como adelanta ANSA, Ratzinger denuncia la existencia de "clubes de homosexuales" en varios seminarios, refiriéndose a grupos que "actuaban más o menos abiertamente y que claramente transformaban el clima" en las escuelas de sacerdotes.

"En un seminario en el sur de Alemania, los candidatos al sacerdocio y los candidatos al servicio laico vivían juntos. Durante las comidas conjuntas, los seminaristas permanecían juntos con representantes pastorales casados, acompañados en parte por esposas e hijos, y en algunos casos incluso por novias. El ambiente en el seminario no ayudó en la formación sacerdotal", señaló el Papa emérito.

Benedicto XVI va más allá, y escribe que un obispo llegó a permitir la proyección de "películas pornográficas a los seminaristas, presumiblemente con la intención de permitirles resistir comportamientos contrarios a la fe".

El lanzamiento del volumen se produce al mismo tiempo de la llegada a las librerías de un libro en el que el Papa Francisco, en conversación con Salvo Noé, comenta sobre la homosexualidad y afirma que "Dios no repudiará a ninguno de sus hijos", destacando las diferentes visiones entre conservadores y progresistas en la Iglesia.

En la carta en la que pedía la publicación de estos textos sólo después de su muerte, Benedicto XVI afirmaba que ya no quería divulgar nada en vida debido a la oposición que sufría en su propio país. "La furia de los grupos contrarios a mí en Alemania es tan fuerte que la aparición de cualquier palabra mía provoca inmediatamente un clamor asesino", dijo entonces. Parece que, al menos la última parte de la frase, resulta cierta.

Fuente: ANSA