En la misa contra la trata en Buenos Aires

Carrara advirtió que es "urgente" atender a excluidos y descartados

El obispo villero los exhortó a inspirarse en el buen samaritano y a priorizar la sanción de leyes para contener a las víctimas de trata o de algún tipo de descarte. También denunció que durante la pandemia se agudizó la explotación sexual y laboral.
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El obispo villero Gustavo Carrara advirtió que es "urgente" que la dirigencia se inspire en el buen samaritano y opte por priorizar leyes que ayuden a contener a los "muchísimos" hombres y mujeres que son sometidos a la explotación laboral y sexual en la Argentina y en la Ciudad de Buenos Aires. Lo hizo al presidir la misa en solidaridad con los excluidos y las víctimas de tráfico y trata de personas, que hace 14 años el hoy Papa Francisco celebró por primera vez.

"Hoy tenemos la urgencia de que los dirigentes se inspiren en el buen samaritano", sostuvo Carrara en su homilía en la Plaza Constitución frente a la Carpa Solidaria "El Negro Manuel" y acompañado por otros curas villeros.

"Muchas veces el acostumbrarnos a situaciones de profundo dolor hace que perdamos la capacidad de asombrarnos, de llorar, y que naturalicemos así la situación de descarte en nuestro mundo, en nuestra patria y en esta ciudad", dijo Carrara, que agregó que "hay descartados, excluidos y trata de personas".

"Uno puede pensar que ya conquistamos los derechos de generación en generación", indicó respecto de la eliminación de la esclavitud. Pero exclamó que el bien y la solidaridad no se alcanzan súbitamente sino que "han de ser conquistadas día a día".

"Por eso alguno que camina distraído por esta ciudad podría pensar que no hay esclavitud ni trata de personas", sostuvo al añadir que "eso no es así".

Citando al papa Francisco, Carrara animó a pasar de una economía de la trata a una economía del cuidado de las personas, especialmente de los más pequeños y frágiles. Tras considerar que la parábola del buen samaritano “continúa muy vigente y es divisora de agua”, recordó que en Fratelli tutti Francisco subraya que “exclusión o inclusión definen los proyectos políticos, económicos y sociales y también religiosos”.

“Estamos enfrentados cada día ante la opción de ser buenos samaritanos o viajantes indiferentes, que pasan de largo”, sostuvo y añadió: “Para hablar de nuestros derechos no tenemos que dejar de ampliar la mirada y abrir el oído ante el clamor de los esclavos y de los excluidos. Y ahí está la opción”.

“Hoy tenemos la urgencia de que la clase dirigente y política se inspire en la parábola del buen samaritano y se debatan las prioridades de los últimos, entre ellos los excluidos, descartados, los que son sometidos al tráfico de personas, los que son víctimas de la trata”.

Carrara enfatizó que “es necesario solucionar los problemas de la gente concreta y de la gente que más sufre en nuestra patria y en nuestra ciudad”.

“Vemos necesarios votar leyes, y tener los presupuestos adecuados para que cuando una víctima de trata o de algún tipo de descarte, es ayudada, pueda tener acceso a un trabajo, a una vivienda y a profesionales que los puedan acompañar, cuidar y ayudar a que se pongan de pie”, propuso.

El prelado también alertó que "los tratantes de personas usan nuevas tecnologías para seducir, para engañar para traficar a las personas, por eso tenemos como sociedad que abrir los ojos, no ser indiferentes y estar atentos".

Por su parte, el sacerdote Lorenzo "Toto" De Vedia, de la parroquia Virgen de los Milagros de Caacupé de la Villa 21-24, del barrio porteño de Barracas, pidió que “haya cada vez menos exclusión” y que "no existan más personas de primera, segunda o tercera”.

“Esta exclusión es el caldo de cultivo para el trabajo esclavo en talleres clandestinos, en mujeres, en prostitución, en chicos y jóvenes atrapados por la droga, en cartoneros y tantas otras”, advirtió De Vedia.

Carrara presidió la misa acompañado por el obispo emérito Juan Carlos Romanín y los sacerdotes De Vedia, Juan Corso, Sebastián García, Gonzalo Lepouros, Raúl Varela, Fernando Osti y Jorge Mella.

Durante la ceremonia estuvieron presentes curas de parroquias del Decanato Boca-Barracas-Constitución, el Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia, el Departamento de Migraciones del Arzobispado de Buenos Aires y el Hogar de Cristo, el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y la Fundación La Alameda, entre otros.

Fuente: VR y agencias