día mundial contra el trabajo infantil

Casi uno de cada diez chicos trabaja en el mundo, advierte UNICEF

En los países en guerra supera en un 77% el promedio mundial. El Papa abogó por "no robarles la capacidad de soñar". Misiones Salesianas estima en 158 millones las víctimas de trabajo infantil.
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"A nivel global, casi 1 de cada 10 niños es víctima del trabajo infantil, cifra que aumenta a 1 de cada 5 en África", recordó UNICEF con motivo del Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, que se celebra el 12 de junio.

La incidencia del trabajo infantil en los países afectados por conflictos armados - donde viven alrededor de 250 millones de niños - es 77% mayor que el promedio mundial, mientras que el porcentaje de empleos peligrosos es un 50% mayor. En sus formas peores, el trabajo infantil puede convertirse en esclavitud, explotación sexual y económica y muerte.

En efecto, el trabajo infantil es tanto causa como consecuencia de la pobreza, refuerza las desigualdades sociales y la discriminación, priva a los niños de un futuro próspero y socava el bienestar tanto del Estado como del individuo. Son varios los sectores involucrados en el trabajo infantil: la agricultura, la industria manufacturera, la minería y la explotación de canteras y el trabajo doméstico. A menudo estos trabajos están ocultos. Por ejemplo, los 15,5 millones de niños y niñas que realizan tareas domésticas en el mundo -la mayoría de ellos niñas- rara vez son visibles, pero se enfrentan a muchos peligros.

A diferencia de las actividades que ayudan a los niños a desarrollarse -como contribuir a las tareas domésticas durante unas horas a la semana o hacer un "pequeño trabajo" durante las vacaciones escolares, el trabajo infantil interfiere con la educación y es peligroso para el desarrollo físico, mental, social y/o moral de un niño, recuerda el organismo de la ONU.

Por su parte, Misiones Salesianas también arrojó datos sobre el fenómeno. “Las causas son diversas pero la pobreza y la falta de oportunidades están en todas las historias de estos niños y niñas trabajadores”, explica Ana Muñoz, su portavoz.

Esta organización, junto al trabajo diario de los misioneros salesianos, se enfrenta cada día a esta realidad y no se cansa de exigir a la comunidad internacional y a los Gobiernos que los niños y las niñas tienen que ser protegidos.

“Todos los niños y niñas tienen derecho a ser cuidados, a una educación, a tener acceso a la salud, a tener una familia… y muchos de estos derechos están siendo violados cada día”, añade Muñoz.

La organización apunta que más de 158 millones de niños y niñas trabajan en el mundo, y 73 millones lo hacen en actividades riesgosas que ponen en peligro su vida.

El Papa Francisco se sumó a la campaña de alerta y pidió "no robar a los niños la capacidad de soñar".

En un mensaje difundido en Twitter, junto al hashtag #NOChildLabourDay", el pontífice escribió: "Los adultos no podemos robar a los niños la capacidad de soñar. Tratemos de favorecer un contexto de esperanza en el que sus sueños crezcan y se compartan: un sueño compartido abre el camino a un nuevo modo de vida".


Fuente: Vatican Media / RD