el fraile argentino camino a los altares

Catamarca: Dedican el primer oratorio a fray Mamerto Esquiú

Consiste en un altar y una imagen suya dentro del convento franciscano donde vivió y descansan sus restos. La escultura será entronizada después de la beatificación, que estaba planeada para el 13 de marzo pero fue pospuesta a causa de la pandemia.
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Fray Mamerto Esquiú, franciscano argentino que va camino a los altares, ya cuenta con un oratorio dedicado a él en Catamarca, su tierra natal.

A una cuadra de la catedral de San Fernando del Valle de Catamarca se ubica el Convento Templo Franciscano San Pedro de Alcántara. A la derecha del altar mayor se construyó el espacio de oración, cuyo altar mide 3.40 metros de alto por 2.75 metros de ancho.

En el lugar se veneran las reliquias del franciscano que vivió allí y también cuenta con una audioguía para que los visitantes puedan escuchar las homilías, cartas y textos de fray Mamerto Esquiú.

La imagen del próximo beato de Argentina será entronizada en el lugar luego de la beatificación, que en un principio estaba planificada para el sábado 13 de marzo de este año.

La ceremonia fue aplazada por la pandemia del coronavirus, hasta encontrar el momento más adecuado para su realización; decisión que fue comunicada el 20 de enero de 2021 por el equipo organizador de la beatificación junto a la Congregación para las Causas de los Santos, la diócesis de Catamarca, la Conferencia Episcopal Argentina, la provincia franciscana de la Asunción de la Santísima Virgen del Río de la Plata - Orden de los Frailes Menores, entre otros actores eclesiales.

La arquitecta Marina Fernández Maidana explicó que el proyecto del oratorio fue pensado en conjunto con los frailes menores de la provincia franciscana de la Asunción en noviembre de 2020.

De esa manera, al espacio se le dio “una impronta más juvenil, una impronta más del siglo XXI sin perder la esencia del carisma franciscano” de sencillez y austeridad, precisó Fernández al equipo de comunicación de Fray Mamerto Esquiú y de la provincia franciscana.

El “Oratorio Beato Mamerto Esquiú” está hecho de madera de algarrobo para simbolizar la nobleza; su color evoca el hábito franciscano que Fray Mamerto usó hasta el final de su vida; el altar refleja la simpleza, la humildad y grandeza de las virtudes del fraile.

Fernández explicó que el oratorio se adecuó a uno de los espacios existentes de templo y que “se hicieron intervenciones sin perder la esencia de lo que es el lugar, porque el lugar responde a una arquitectura del siglo pasado con mucha historia, historia en sus pisos, historia en las alturas de las paredes, historia en las molduras”, dijo.

“Nosotros nos parábamos ahí y decíamos, cuánta gente, cuánto santo caminó acá, cuánto hermano, cuánto amigo pasó por este lugar. Y la propuesta del nuevo oratorio no quiso perder la esencia del pasado”, agregó la arquitecta.

En ese sentido, se construyó “un espacio minimalista donde se genera una comunión entre el pasado y el futuro, que se logra con las figuras rectas y puras, a volúmenes puros en el altar”, precisó.

Fernández confesó que para llevar adelante el proyecto, primero “sintió a fray Mamerto como un santo muy amigo, lo que me llevó a orar y preguntarle todo el tiempo ‘cómo quería que fuera su casa’ para descubrir y plasmar su espíritu y su sencillez”.

“Como persona de fe puedo compartir que no fue un trabajo más, sentía que se unía mi trabajo por el Evangelio con mi profesión”, agregó.

La obra tiene un costo aproximado de 537 mil pesos argentinos (unos 5.800 dólares) y para cubrir su totalidad, y la de otras actividades programadas para este tiempo, la provincia franciscana de la Asunción de la Santísima Virgen del Río de la Plata sigue recibiendo los aportes de devotos y particulares.


Fuente: ACI