Recaudos en las iglesias italianas

Comunión en la mano y retiro del agua bendita, entre las medidas

También suprimen el saludo de paz durante la misa, Y recomiendan seguirla por TV. Las disposiciones son más estrictas en el norte de Italia, donde se produjeron las muertes. La catedral de Milán, visitada por miles de turistas, cerró sus puertas.
Comparte

El coronavirus llegó a la Iglesia italiana, y se han desatado las alarmas. El mismísimo Duomo de Milán cerró sus puertas tras la noticia de los cientos de infectados y siete en el norte del país, y numerosas diócesis -especialmente en el norte- optaron por medidas drásticas para evitar que los templos sean focos de contagio.

Tal y como informa Avvenire, el diario de la Conferencia Episcopal italiana, las medidas de precaución no quieren alimentar la psicosis, pero lo cierto es que el miedo entró por las puertas de los templos. La primera y más lógica medida fue la de instar a fieles y sacerdotes a dar la comunión en la mano, para evitar que la saliva se convierta en un instrumento de propagación del virus. Así lo apuntó el vicario general de Milán, Franco Agnesi, en una carta a los fieles.

Del mismo modo, el obispo de Piacenza, Gianni Ambrosio, ordenó “la suspensión del catecismo, de las actividades de grupo y de otras ocasiones agregativas (actividades oratorias, fiestas...)", pidiendo que “la comunión se distribuya sólo en la mano y se evite el intercambio de la paz".

En Vicenza, monseñor Beniamino Pizziol, decidió suspender la confirmación prevista para el domingo en la catedral, mientras que el Patriarcado de Venecia (ciudad que suspendi{o sus famosos carnavales), a la espera de "cualquier indicación de la Prefectura", sugiere que uno debe lavarse las manos cuidadosamente, evitando contactos innecesarios, como el intercambio de la paz.

Las más drásticas parecen haber sido las diócesis de Vercelli, que decidió vaciar los depósitos de agua bendita, mientras que en Cremona se ordenó la suspensión de las celebraciones públicas de la Eucaristía en la capital.

En el municipio de Vo, donde se registró la primera víctima, tampoco se pueden hacer celebraciones públicas, según una nota del obispo de Padua, Claudio Cipolla, lo que no significa, y se aplica a toda Italia, renunciar a la celebración eucarística, sino hacerlo de las maneras posibles. En particular a través de la televisión, la radio o en Internet.

Fuente: RD