Miércoles 16.01.2019

JUDIOS

“Con mis estudios defiendo la dignidad humana”

Por: María Montero

Fishel Szlajen cuenta su experiencia como el primer rabino que integra la Pontificia Academia para la Vida.
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El rabino Fishel Szlajen, es director del Departamento de Cultura de la AMIA y fue nombrado por el Papa Francisco como uno de los cinco miembros honorarios de la Pontificia Academia para la Vida. Este organisnismo nuclea a 45 personalidades destacadas en ciencias de 27 países distintos con el objetivo de defender la vida y la dignidad de la persona a través del estudio de problemáticas humanas desde la perspectiva de la bioética.

De larga trayectoria en el campo académico y científico, Szlajen es el primer rabino invitado a formar parte de esta academia. Doctor en Filosofía, profesor en universidades e instituciones educativas, con diversos libros y artículos publicados, disertó en congresos y simposios logrando premios y distinciones nacionales e internacionales. Habló con VR.

¿Cómo fue seleccionado para el cargo en la Pontificia Academia?

-Fueron seleccionadas 45 personalidades destacadas por sus logros académicos y científicos vinculados a la bioética y su probada integridad profesional. Las autoridades de la Academia estudian distintas trayectorias y seleccionan a los postulantes para que luego el Papa designe a los integrantes. Sin un sistema de aplicación personal para ser candidato, fue una grata sorpresa y un honor haber sido reconocido a la par de premios Nobel y eminencias académicas de las universidades más prestigiosas del mundo.

¿Cuál será la agenda de trabajo?

-Investigar interdisciplinariamente las problemáticas de la vida humana, informando y difundiendo los resultados para defender y promover el valor de la vida humana y la dignidad de la persona. Este mes tendremos intensas jornadas de trabajo sobre medioambiente y generaciones futuras, incluyendo problemáticas éticas de los avances científico-tecnológicos, la globalización y los cambios culturales, económicos y sociales, pobreza y salud. Hay también tópicos de agenda permanente en bioética global como el aborto, la eutanasia, donación y trasplante de órganos, fertilización asistida, clonación, cui- dados paliativos, robótica y genética.

¿Por qué cree que el Papa integró por primera vez a un rabino entre los miembros de la Academia?

-El Papa Francisco tuvo en 2016 un gesto histórico al emitir nuevos estatutos ampliando el alcance de la actividad e investigación de la Academia, nombrando miembros a nuevos expertos tanto religiosos como seculares. En carácter de rabino y doctor en Filosofía, desempeñándome como investigador y profesor en filosofía judía aplicada, desarrollo una trayectoria académica desde hace más de 10 años, con una centena de publicaciones, disertando en congresos y simposios, logrando premios y distinciones nacionales e internacionales, por los aportes desde la perspectiva judía para lidiar con las diversas problemáticas en el campo de la bioética, ética, educación, medioambiente, política, género y multiculturalismo. Esto, sumado al no haber antecedentes en Argentina, pudo haber despertado el interés de la Academia y desde ya, del Papa.

Hay temas que si bien existieron siempre, parecen estar más expuestos, como el aborto y la muerte digna. ¿En qué consistirá su aporte?

Sobre ambos temas he publicado tratados, papers y artículos, donde contribuyo desde el judaísmo, alcanzando el génesis y el denominador común de las radicalizadas posturas en las que se enclavan estos debates. Mediante estas investigaciones metodológicamente rigurosas, juicio crítico y manejo de fuentes y erudición actualizada, genero objetivas conclusiones trascendiendo los subjetivismos y asistiendo a la construcción de un ser humano con mayor dignidad, una sociedad con mayor justicia y por ende un mejor mundo para todos.