Miércoles 10.08.2022

JUDIOS

Contra la explotación sexual y la pobreza

Por: María Montero

El Gran Rabino Sefardí de Buenos Aires le expuso al Papa iniciativas hebreas ante esos flagelos.
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Desde hace años, Isaac Sacca, el Gran Rabino Sefardí de Buenos Aires y presidente de Menora, una organización mundial para la juventud, comparte con el Papa Francisco un vínculo cercano y los mismos objetivos: el de crear puentes entre las diferentes culturas y credos. De ahí que en la última reunión que tuvieron en el Vaticano el mes pasado, el rabino le presentó el trabajo que vienen realizando dos fundaciones para que, uniendo esfuerzos, puedan extenderse por Argentina y otros países del mundo que sufren estas problemáticas.

Una es el Instituto Liberta, que busca combatir la explotación sexual de niños y adolescentes en Brasil, además de contribuir a la educación y la cultura judía. Y la otra, la Fundación Leticia y Eduardo, que se ocupa de la asistencia, viviendas, fomento del trabajo y salud en África, América Latina, Centroamérica y Europa.

Liberta trabaja con un enfoque de concientización y sensibilización sobre los niños y niñas víctimas de violación, para que la sociedad comprenda la dimensión real del problema y, desde ahí, pueda luchar por políticas públicas eficientes para enfrentarlo. Sobre todo, denunciarlo. Consideran que la política más eficiente es hablar de violencia, sexualidad y relaciones saludables, especialmente en las escuelas públicas y privadas como modo de prevención.

Elie Horn, creador del Instituto Liberta y gran amigo de Sacca, por trabajar juntos en programas de fomento de la educación para jóvenes, es un filántropo y empresario sirio brasileño, judío practicante, que dona el 60% de sus ganancias a la misión de que las víctimas puedan denunciar sin vergüenza y que haya un registro de los autores, quienes en su mayoría, son familiares directos. En Brasil, por ejemplo -y como ocurre en la mayoría de los paísesel 82% de las violaciones contra niños y adolescentes son cometidas por alguien muy cercano a la víctima. Los padres y padrastros son casi el 41% y el 95% son hombres que conocen.

A partir del trabajo que vienen realizando, entre 2016 y 2021 hubo un aumento del 639% de artículos sobre violencia sexual en los medios de comunicación. Además aumentó el número de docentes que notaron y denunciaron sospechas de violencia y un 300% más de registros en el año en que Liberta realizó círculos de conversación para el sistema escolar. “Si queremos que los niños reconozcan la violencia que sufren y pidan ayuda, tenemos que empezar a hablar”, dicen desde Liberta.

Por su parte, Eduardo y Leticia Azar, dos argentinos que viven en Estados Unidos, de gran patrimonio personal y que donan importantes sumas de dinero a filantropía, crearon el año pasado una fundación que ayuda a otras, en 26 países, a paliar el hambre, construir viviendas y fomentar el trabajo y la educación.

Su punto central es la acción social y si bien la respuesta inmediata es donar alimentos, su propuesta es más abarcativa. Consideran que se debe generar un proceso en el que cada familia produzca su propio sustento, progrese en la vida y así crear un círculo de dignificación en el que ellos también puedan aportar a la sociedad.