Entre este miércoles y la noche del jueves

Día del Perdón: La comunidad judía entra en su jornada más sagrada

Es un día entero dedicado a la vida espiritual, al recogimiento y la introspección en la sinagoga, con especial énfasis en un examen de conciencia y el arrepentimiento por las faltas cometidas en el último año. También de ayuno y oración a Dios.
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Desde la noche de este miércoles y hasta la caída del sol este jueves la comunidad judía vive con unción en todo el mundo el Iom Kipur o Día del Perdón, el día más solemne del calendario hebreo con el que concluyen las llamadas Altas Fiestas que comenzaron hace diez días con la celebración del Año Nuevo.

Se trata de un tiempo dedicado por entero a la vida espiritual, al recogimiento y a la concertación en la sinagoga durante el que se renuncia al trabajo y los placeres físicos y se proscriben, por tanto, la comida y la bebida -es un día de ayuno absoluto- como también cualquier actividad que no sea la plegaria.

Este tiempo es vivido con una actitud de autoexamen por la conducta del último año. En rigor, esta introspección comenzó con la llegada del Año Nuevo y estuvo precedida de un mes de preparación.Y recuerda el perdón divino que obtuvo el Moisés bíblico luego de 40 días de ayunos y ruegos.

“El concepto del Iom Kipur es el de brindar la posibilidad de rectificar la conducta humana ante el Todopoderoso. Confesar los errores e inconductas, expresando a su vez un deseo sincero de mejorarlas en el futuro, puede incidir en la voluntad divina favorablemente”, dice Mario Cohen, presidente del Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí (CIDiCSef).

“Sin embargo -agrega-, los agravios cometidos contra nuestros semejantes deben ser previamente perdonados por ellos, y luego confesados al Creador. Al recitar las oraciones en comunidad y en plural, los miembros de la misma se sienten corresponsables hacia el prójimo”, completa.

Día no laborable en la Argentina, la salutación tradicional que cierra la festividad se refiere al anhelo de ser inscriptos y firmados (por Dios) en el libro de la vida que se sintetiza en hebreo con dos palabras: Jatimá Tova (buena firma). O simplemente:¡Felicidades!

Fuente: Clarín y VR