ACUSADO POR UN MEDIO DE LLEVAR UNA DOBLE VIDA

EEUU: Por conducta "inapropiada", dimite el secretario del episcopado

El sacerdote Jeffrey Burrill renunció después de que un sitio católico conservador lo denunció mediáticamente por utilizar una aplicación de citas y chat gay de modo frecuente. Obispos estadounidenses precisaron que las acusaciones no incluirían pedofilia
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La Conferencia Nacional de Obispos de Estados Unidos (USCCB) confirmó la renuncia con "efecto inmediato" de su secretario general, el sacerdote Jeffrey Burrill, por una supuesta conducta sexual "inapropiada", que de todos modos excluiría la pedofília.

"El lunes nos enteramos de inminentes informes de los medios que alegaban un posible comportamiento inadecuado por parte de Mons. Burrill. Lo que se compartió con nosotros no incluyó acusaciones de mala conducta con menores", informó la USCCB a través de su página web.

"Sin embargo, para evitar convertirse en una distracción para las operaciones y el trabajo en curso de la conferencia, monseñor Burrill ha renunciado con vigencia inmediata", puntualizó.

La USCCB subrayó en la nota que "toma en serio todas las acusaciones de mala conducta y tomará todas las medidas necesarias para enfrentarlas".

Los detalles sobre el caso que llevó a la renuncia de Burrill, sacerdote de la diócesis de La Crosse, en Wisconsin, fueron publicados en el sitio católico de orientación conservadora The Pillar, según el cual, "un análisis de los datos del teléfono móvil de Burrill mostró que el sacerdote visitó bares gay y residencias privadas usando una aplicación de encuentros en distintas ciudades, entre 2018 y 2020".La app a la que hace referencia es Grindr, usada para citas y chat gay.

The Pillar incluso precisó que los datos sobre los desplazamientos y los encuentros del prelado, que el sitio católico "obtuvo y analizó" están "disponibles comercialmente". Al parecer fueron obtenidos "de un vendedor de datos y se autenticaron por una empresa consultora independiente contratada por The Pillar".

Más allá de las evaluaciones sobre los comportamientos de Burrill, las modalidades a través de las cuales surgió el caso, suscitan entre distintos analistas severos juicios sobre los conflictos en el seno del catolicismo estadounidense.Uno de los conocedores más atentos de ese ámbito, Massimo Faggioli, historiador de Cristianismo en la Universidad de Villanova, habla de ello en su perfil de Facebook.

"Noticias del día en la Iglesia Católica de Estados Unidos: el secretario general de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos se vio obligado a renunciar en vísperas de la publicación en un sitio de información católica con tendencia conservadora, de revelaciones su frecuentación de ciertos entornos (bares gay, etc.)", escribió Faggioli.

Agregó que "parece que estos datos se obtuvieron de forma ilegal al tener acceso a ciertas aplicaciones en el teléfono del monseñor. Se sabe que desde hace años la derecha católica estadounidense construyó un sistema de seguimiento teléfonos (geofencing): hasta ahora se pensaba que era para propósitos electorales (dónde dirigir los esfuerzos de campaña)".

"Ahora estamos en el siguiente paso: poner en la mira a particulares con roles de alto nivel para obligarlos a renunciar (y con toda probabilidad, en otros casos, para chantajearlos). Esta es la situación de la lucha sin cuartel en la Iglesia Católica estadounidense", señaló.

Burrill estaba entre los integrantes de la Conferencia Episcopal estadounidense que adoptó posiciones menos radicales sobre la conveniencia de publicar un documento sobre la Eucaristía, impulsado por los sectores más conservadores, para negar la comunión al presidente Joe Biden y a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, debido a su postura "a favor de la elección" sobre el aborto.Un intento que, gracias también a la prudencia sugerida por la Santa Sede, se apaciguó gradualmente y debería dar lugar a un documento, en los próximos meses, pero de carácter pastoral y sin ataques directos a Biden.

Fuente: ANSA