A raíz de las reacciones

El arzobispado de Paraná aclaró cuál fue la intención del cura

En un comunicado, precisó que la celebración fue para pedir que la Virgen “ayude a todos, creyentes y no creyentes, a sobrellevar esta prueba impensada”. E indicó que el vicario citó al primer sacerdote que en 1730 oró para que el pueblo no fuese atacado.
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Ante las reacciones por una frase, el arzobispado de Paraná aclaró cuál fue la intención del vicario general, Eduardo Tanger, al exorcizar el coronavirus durante la celebración por los 207 años de la elevación a villa de la Baxada del Paraná.

“La intención de lo celebrado fue pedir que la Virgen “ayude a todos, creyentes y no creyentes, a sobrellevar esta prueba impensada”, subrayó.

Puntualmente y ante la frase que fue cuestionada, puntualizó que Tanger recordó en ese contexto cómo el primer cura párroco, Francisco Arias Montiel “puso a la Virgen frente a dos hechos: uno de ellos fue la intervención para que se no se atacase al pueblo; y el otro, frente a una enorme sequía, que tuvo en desgracia a la Baxada, sacó la Imagen en procesión por las calles. El vecindario acompañó masivamente. Y el milagro de la lluvia llegó”.

Texto del comunicado
Este jueves 25 en el marco de los 207º aniversario de la elevación a villa de la Baxada del Paraná, el vicario general de la arquidiócesis y párroco de la catedral, Mons. Eduardo Tanger presidió la misa y un momento de oración en el contexto de la pandemia de coronavirus.

La intención de lo celebrado fue pedir que la Virgen “ayude a todos, creyentes y no creyentes, a sobrellevar esta prueba impensada”.

En su homilía, el padre Eduardo Tanger hizo alusión a la llegada de la Virgen, a la creación de la Parroquia el 27 de octubre 1730 y a cómo María viene acompañando desde entonces el peregrinar no solo de la ciudad de Paraná sino también de toda la arquidiócesis.

En ese contexto –recordó- cómo el primer cura párroco, Francisco Arias Montiel puso a la Virgen frente a dos hechos: uno de ellos fue la intervención para que se no se atacase al pueblo; y el otro, frente a una enorme sequía, que tuvo en desgracia a la Baxada, sacó la Imagen en procesión por las calles. El vecindario acompañó masivamente. Y el milagro de la lluvia llegó.

En esta ocasión, el acercamiento a María fue “para pedirle su cuidado y que ahuyente todo mal”.

Terminada la celebración eucarística, la imagen histórica de Nuestra Señora del Rosario fue trasladada hasta el exterior de la Iglesia Catedral donde se realizó una oración de pedido y súplica por cada una de las familias de la arquidiócesis, se rezó una oración realizada por el cardenal Esteban Karlic para la ocasión y se dio la bendición hacia los cuatro puntos cardinales. Luego la imagen fue conducida al interior del templo.


Fuente: Arzobispado de Paraná