balance de 2018 del ior

El Banco Vaticano dio menos ganancias y lo atribuyen a la ética

El resultado neto fue de 17 millones de euros contra 31 millones el año anterior, pero no es una crisis, advierten. Destacan las dificultades del mundo financiero en general y la aplicación de una mayor transparencia impulsada por el Papa.
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El "banco" de la Santa Sede redujo a casi la mitad sus ganancias en un año, pues, según el resultado neto del Instituto de Obras de Religión (IOR), los beneficios en 2018 fueron de 17,5 millones de euros frente a los 31,9 millones del ejercicio anterior, pero no es una crisis, advirtieron.

El IOR, según el presupuesto de 2018, atendió a 14.953 clientes que representan 5 mil millones de euros de recursos financieros (5,3 mil millones en 2017), de los cuales 3,2 mil millones están relacionados con ahorros y bajo custodia.

Los costos de gestión también se han reducido. Se ha continuado el proceso de optimización de costes, reduciéndolos a 16 millones de euros, de los 18,7 millones que representaban en 2017.

La cifra de ganancias está vinculada tanto con las dificultades generales del mundo financiero como con la decisión más "prudencial" en línea con lo que quiere el Papa Francisco, a saber, un instituto "con sólidos principios éticos, productos de mayor nivel, procedimientos y estándares de control en general en línea con las mejores prácticas internacionales".

En el 2018, el Instituto también ha perfeccionado los criterios de selección de actividades financieras en las que realizar inversiones, eligiendo sólo a aquellas  que realicen actividades que cumplan con la Doctrina Social de la Iglesia.

Se ha seguido realizando inversiones destinadas a fomentar el desarrollo de los países más pobres, respetando al mismo tiempo opciones coherentes con la realización de un futuro sostenible para las generaciones futuras.

También se ha contribuido a la realización de numerosas actividades de tipo benéfico y social, tanto a través de donaciones de carácter financiero, ya sea por medio de arrendamientos a un precio favorable o por medio de comodato de uso gratuito de bienes inmuebles de su propiedad a entidades con fines sociales.

En esa línea, los beneficios logrados en 2018 serán "totalmente distribuidos" para financiar las obras de apoyo y solidaridad que desean el pontífice y la Santa Sede, "sin proceder a ninguna provisión en reserva".

Los datos sobre ganancias modestas no parecen preocupar a las autoridades del IOR. Jean-Baptiste Douville de Franssu, presidente de la Junta de Superintendencia, dijo que "quizás sorprenda un poco la comparación entre las ganancias de años anteriores y las de este año", pero "las cosas humanas funcionan así".

"Sin embargo, creo que también hay un aspecto positivo que sirve para recordarnos la naturaleza secundaria del Instituto y para mantenerlo en su lugar", comentó, por su parte, monseñor Battista Ricca, prelado del IOR.

"Demasiado dinero corre el riesgo de hacernos perder el bien del intelecto y creer que somos casi omnipotentes. Este año - subrayó- no corremos este riesgo".

Fuente: ANSA