LAS REDES SOCIALES COMO INSTRUMENTO DE MISIÓN

El boom de curas y monjas convertidos en influencers

Por: Lara Salinas

Una nueva generación de consagrados usa Instagram y TikTok para acercar el mensaje de Jesús a los jóvenes.
Comparte

En las redes sociales, como Instagram o TikTok, muchos jóvenes se animan a mostrar con alegría su fe y la importancia que Jesús tiene en sus vidas como una forma de aliviar a quienes se sienten desesperanzados. Entre ellos, algunos consagrados comenzaron a utilizar las redes como un nuevo espacio de misión. Se trata de curas y religiosas jóvenes que integran una nueva generación dentro de la Iglesia. Ellos asumen el desafío de comunicar la fe en videos de pocos segundos, de forma alegre y positiva. Así, desmienten el prejuicio de que la religión es triste y “un catálogo de prohibiciones”. En este tiempo en el que el distanciamiento social se impone por la pandemia, ellos descubren que esta es una manera de llegar a muchas chicas y muchachos. Incluso, a los que no van a misa.

La evangelización en redes es un fenómeno mundial que va mucho más allá de crear contenido religioso. Ella propicia el encuentro, la cercanía y el diálogo, como cuenta el padre César Montijo, de 36 años, un popular tiktokero de Sinaloa, México, que hace más de seis años misiona en las redes sociales: “Algunos pueden pensar que estamos haciendo algo totalmente fuera de lugar porque en ocasiones en nuestros videos nos ven bromeando, bailando, haciendo deporte o cantando, pero TikTok es un lugar de encuentro y celebración al que todos están invitados, y nosotros queremos ser parte de ello”

En la Argentina, se sumó a esta tendencia el padre Jorge Reinaudo, de 30 años, quien sostiene que el Evangelio es una buena noticia que debe contarse con alegría. El sacerdote de Río Cuarto, provincia de Córdoba, baila en su Instagram al compás de “Las avispas” de Juan Luis Guerra y hace reír cuando menciona las 12 citas bíblicas que componen los primeros versos de esta famosa canción. Con humor, en otro video usa una peluca y representa a un niño quejándose por un regalo, junto con la leyenda: “Cuando tus planes son distintos a los de Dios”. Como el padre Jorge, los consagrados y los misioneros laicos que utilizan la plataforma conocen las tendencias de las redes, interactúan con los jóvenes y se muestran como son. Aseguran que lo importante no es tener muchos likes, comentarios ni seguidores, sino que por medio de sus videos y textos llegue el mensaje de Jesús.

A diferencia de lo que ocurre con otros creadores de contenidos de las redes sociales, la popularidad no es una ganancia personal: “Silencio, estoy grabando una historia. Soy influencer”, bromea la hermana Josefina Cattaneo de 25 años, quien pertenece a la congregación Mercedarias del Niño Jesús. Y acompaña su video con una oración: “Jesús, que no me la crea, porque sos vos, no soy yo”. Gracias a este tipo de videos cómicos y mensajes que transmiten valores, muchas personas volvieron a rezar y a leer el Evangelio. También en las redes sociales de los sacerdotes y las religiosas abundan los testimonios de quienes superaron la depresión, descubrieron su vocación o alegraron su día con la ayuda del contenido que los consagrados promueven.

El padre Jorge asegura que usar las redes para transmitir el mensaje de Jesús le resulta sumamente positivo porque puede llegar a un público que comúnmente no tiene dentro de la estructura de la Iglesia. Sus videos los miran incluso quienes no asisten a la parroquia o están enojados con la religión, personas con otras creencias y católicos que no son practicantes: “El destinatario en las redes sociales es sumamente amplio. TikTok e Instagram te permiten llegar a personas que jamás en su vida querrían cruzarse con un cura. Como el contenido es dinámico, entretenido y atractivo, es un buen modo de evangelizar”. Una ventaja que tiene usar las redes sociales es que pueden llegar a lugares impensados. “Me han escrito desde pastorales carcelarias para decirme que el contenido que genero se envía y se reproduce en cárceles para comenzar las catequesis. Esa es una de las cosas que me ha dado ánimos”, afirma el padre Jorge.

Junto con otros sacerdotes de distintas partes del mundo, él forma parte del grupo “curas locos”. Ellos crean contenidos para las redes, animados por el Papa Francisco, que se comunicó con el cura argentino para hacerle un pedido: “Seguí haciendo lío”.