PUJA LEGAL EN QUINDÍO, COLOMBIA

El cura-gobernador quiere que se vaya del pueblo la iglesia satánica

El sacerdote denunció al líder del templo luciferino, que gana adeptos en el poblado de mayoría católica, por no contar con permisos para ofrecer servicios religiosos. El “hijo de Lucifer”, como se autoproclama, se defiende y niega incurrir en fanatismos
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En Quindío (Colombia), se vive una tensa disputa entre el gobierno local y una iglesia satánica, que abrió sus puertas en diciembre del 2015 y ha generado adeptos a pesar de ubicarse en una de las regiones más católicas del país.

La iglesia satánica, llamada Asociación Templo Luciferino Semillas de Luz, es dirigida por Victor Damián Rozo – cuyo verdadero nombre es Héctor Londoño – autodenominado como ‘’El hijo de Lucifer’’.

El controversial religioso aseguró a los medios locales que fue criado en un hogar católico, a pesar de que sus padres eran chamanes y practicaban artes oscuras. Según contó en su canal de YouTube, inició su trayecto como líder espiritual desde muy joven.

A medida que fue acumulando dinero, producto de su labor como chamán y empleado en diversos comercios locales, Damián Rozo erigió su iglesia a las afueras de Quindío, en el municipio de Quimbaya. Ahí realiza todo tipo de rituales, incluido el sacrificio de animales.

“Yo estoy acá en la tierra para ganar almas para Lucifer, para ese gran dios, yo soy el elegido”, comentó alguna vez Víctor Damián Rozo en un vídeo subido a su página de Facebook, además de aclarar que inició el culto al diablo después de que se le apareciera en un sueño, indicándoles que su deber era organizar a ‘’sus hijos’’.

Rápidamente la iglesia satánica Semillas de Luz se hizo reconocida en el país. Y a medida que los medios de comunicación mostraban la imagen de su líder, la gente fue conociendo aspectos que le restaban credibilidad.

El caso más concreto fue el de Ernesto López Araque, un sujeto que perdió las dos piernas y vive de limosnas en las calles de Armenia (capital de Quindío). El indigente apareció junto a Víctor Damián Rozo en un video y señaló que, después de entregarle su vida a Lucifer, recibió una fortuna y curó sus enfermedades. Luego se supo que recibió 130 mil pesos (39 dólares) del pastor satánico.

Además, el mismo Víctor Damián Rozo aseguró que las fotos que publica en su Facebook, en donde se lo ve viajando por el mundo, disfrutando de una vida lujosa y rodeado de mujeres armadas, son meros montajes para la prensa.

La otra cara de la región, y la más aceptada, es la católica. Carlos Eduardo Osorio Buriticá es un sacerdote de la región, con estudios de teología y filosofía, y cuenta con un doctorado canónico de la Universidad Javeriana de Bogotá.

En 2015, fue elegido gobernador de Quindío, respaldado por sus treinta años de labor religiosa y por el Centro Democrático, partido liderado por el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe.

Una vez que llegó al poder, el padre Osorio Buriticá denunció que el Templo Luciferino Semillas de Luz no cuenta con los permisos legales para ofrecer servicios religiosos y no pueden ampararse en la libertad de culto porque no lo son.

También se investigó la construcción del templo satánico, levantado sin el permiso adecuado, por lo que manejan una sanción que ascendería a 60 millones de pesos (17 mil dólares).

A pesar de que Colombia es un estado laico, el Ministerio del Interior nombró a Beatriz Lorena Ríos Cuéllar como gobernadora ad hoc para que evalúe el peculiar caso.

"Si bien el Estado se halla obligado a permitir que los fieles de las distintas religiones tomen parte activa en los ritos propios de sus creencias (…) los agentes estatales no pueden permanecer pasivos ante situaciones que, desbordando el curso razonable de las ceremonias religiosas, impliquen daño o amenaza a la vida, la integridad personal o la dignidad de los concurrentes o de terceros", expresó el gobernador de Quindío.

Por su parte, Víctor Damián Rozo detalla que en su adoración a Luficer no se incurre a fanatismos ni rituales que alteren el orden público y dañen a las personas. Además, resaltó que los permisos de construcción fueron solucionados y que Colombia al ser estado laico, cometería un grave error si no respetara los derechos de su religión.

Mientras continúe la disputa legal sobre esta comunidad satánica, ‘’El hijo de Lucifer’’ contó que seguirá reclutando almas para vencer a ‘’La Gran Ramera’’, como suele llamar a la Iglesia Católica.

Fuente: Agencias