Lunes 26.02.2024

El día en que León le cantó al Papa

Por: Daniel Goldman

Un himno por la paz. La emblemática canción “Sólo le pido a Dios” emocionó a cien argentinos en el Vaticano.
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“El diálogo en palabra puede ser una solución. Pero si no resulta eficaz, busquemos otro lenguaje”, enseñaba a sus alumnos rabí Tzvi bar Itzjak.

En determinados momentos de la coyuntura presiento que la respuesta está en el arte y en los artistas, porque funciona con la frecuencia de otra sensibilidad. Una sensibilidad responsable. Por eso regocijémonos ante el drama de la historia con la mirada salvadora en la obra de pintores y el vocablo puesto en música a través de nuestros cantores.

En la Ciudad del Vaticano, los días 4 y 5 de mayo, desde el Instituto del Diálogo Interreligioso (IDI) que presidimos de manera conjunta con mis hermanos, el padre Guillermo Marcó y el profesor Omar Abboud, llevamos a cabo un seminario de reflexión denominado “De Jorge a Francisco- De Argentina al mundo”.

Durante ambas jornadas 100 argentinos analizamos junto a especialistas temas como migración, medio ambiente, educación, marginación, trabajo, espiritualidad y diálogo. Expertos en cada una de las áreas dispusieron todo su conocimiento. El reconocimiento mutuo interpeló a cada uno con sensibilidad y franqueza.

Finalmente llegó el encuentro con el Papa Francisco. Su palabra sincera, su consejo, su ternura y comprensión inundó la Sala Clementina de la Santa Sede, emocionando a cada uno de los presentes al señalar que “Dios se manifiesta en todas las culturas porque es padre de todos” y subrayando la importancia del diálogo, aunque “no un diálogo con el espejo, sino con la realidad y con respeto”.

Mirando a los ojos, Francisco saludó a cada uno de los presentes. Al final León Gieco se sentó al lado suyo, tomó la guitarra y entonó su plegaria “Solo le pido a Dios”. No había mejor forma de coronar el encuentro. En lo personal, me resultó uno de los momentos inefables de la existencia.

Por iniciativa de la Amia, que siempre apoya las acciones del IDI, y con la gestión del inquieto y creativo Elio Kapszuk, director de Arte y Producción de esta institución, se facilitó la presencia del artista. “Es una de las mejores cosas que me pasaron en mi oficio… venir a tocar esta canción acá fue lo máximo fue venir a respetar su filosofía, que es una gran filosofía” nos dijo el querible Gieco.

Guillermo Marcó señaló que para él ‘”Solo le pido a Dios” es una oración universal, a lo que Omar Abboud agregó, “es lo que pedimos por nuestro país y por el mundo: que el otro no nos sea indiferente”.

Como corolario, al salir de la audiencia con Francisco, entre todos los participantes plantamos un olivo no lejos del histórico páramo en donde el presidente de Israel Shimon Peres y el presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abbas lo habían hecho en junio de 2014.

Fue un mediodía en el que nadie pudo evitar las lágrimas. La emoción es fuerte en un mundo signado por tantos conflictos. En definitiva, al dialogar nos animamos a transformarnos con un espíritu de “des-cubrimiento”, es decir, de despojarnos de lo que nos cubre y nos oculta, aventurando las transformaciones y apostando por un futuro mejor.