ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

El diálogo es posible hoy en la Argentina

Por: P. Guillermo Marcó

El ejemplo de las religiones. La celebración del vigésimo aniversario de Valores Religiosos reflejó la confraternidad entre los credos a partir de un diálogo respetuoso que debe ser imitado por los políticos.
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Hace 20 años viajé a Roma acompañando al entonces cardenal Jorge Bergoglio, que era el arzobispo de Buenos Aires, en mi condición de responsable de la Oficina de Prensa de la curia porteña. En el Dicasterio (ministerio) para la Comunicación Social del Vaticano me recomendaron ir a conocer la experiencia en materia de medios del arzobispado de Madrid, a cargo en aquel momento del cardenal Rouco Varela. Allí viajé pues para conocer su labor. Lo que más me llamó la atención de las iniciativas fue la edición de un suplemento religioso que salía semanalmente con el diario ABC de Madrid: Alfa y Omega. Contaba con un plantel de periodistas profesionales que elegía los temas referidos a la Iglesia que valía la pena difundir. Al regresar lo charlé con el cardenal y el me dio el visto bueno a encarar una inicativa similar, pero en medio de la crisis del 2001 no quería embarcarse económicamente en el proyecto. Con su bendición decidí proponerlo como un proyecto privado. Pedí una entrevista con José Aranda, vicepresidente del Grupo Clarín, y se lo presenté. Para entonces, lo había entusiasmado a Sergio Rubín, que ya estaba a cargo de los temas religiosos en el diario.

Elegí Clarín porque era el mayor diario en tirada en América Latina. Generamos un asociación civil sin fines de lucro - “Trabajar para la caridad”- para darle un soporte y nos embarcamos inicialmente junto a Luis Crego, Sergio Díaz, Higo Chantada María Montero y Jorge Candia. El diario nos permitió la incorporación como suplemento, pero administrativamente somos un espacio de publicidad que hay que abonar mensualmente. Nunca la Providencia permitió que nos faltara lo necesario y tampoco tantos auspiciantes que se comprometieron con el proyecto. ¡Vaya para ellos nuestra gratitud!

Desde el principio quise que hubiese un espacio fijo para la comunidad judía y otro para la musulmana, pero también -gracias al olfato periodístico de Sergio- fuimos reflejando no solo el pulso de la comunidad católica, sino de todo el arco religiosos de nuestro país. La presencia de referentes de las diversas confesiones en el acto del Teatro Colón para celebrar nuestro vigésimo aniversario fue más que elocuente de la confraternidad existente. Somos diversos, pero podemos dialogar y trabajar juntos. No hay grieta entre nosotros.

Recientemente, los obispos invitaron a “todas las parroquias, capillas, comunidades eclesiales, movimientos e instituciones católicas de todo el país para que, junto a sus sacerdotes, religiosas y religiosos, diáconos y animadores, a rezar el fin de semana pasado por la paz y la fraternidad entre todos los argentinos”, en coincidencia con la colecta Más por Menos. Además de invitar a otras confesiones cristianas y religiones a orar juntos, cada uno según su creencia, destacó la importancia del “testimonio elocuente de los creyentes ante una sociedad fragmentada y escéptica”. No solo pideron “elevar esta oración por la ansiada paz social”. También, “por el diálogo entre los líderes y los responsables de las distintas dirigencias”, es decir, por la práctica de un insumo elemental de una sociedad democrática.

Desde este suplemento y el Instituto de Diálogo Interreligioso procuramos tender puentes construyendo un diálogo, dejando de lado discusiones teológicas, evitando los agravios y respetando lo que el otro cree y piensa. Muchas veces nuestros políticos olvidan que ocupan cargos por el voto popular y que reciben un sueldo para solucionar nuestros problemas. No es tan difícil respetar al que piensa sin agraviarlo y dialogar. Las religiones lo logran en la Argentina.