murió en 1916

El Papa aprueba el milagro para canonizar a Charles de Foucauld

Es conocido como el "maestro del desierto" por haber pasado años en el Sahara argelino. Atribuyen a su intercesión la salvación de una persona que resultó ilesa después de caer desde 15 metros de altura.
Comparte

El Papa ha aprobado el milagro para poder canonizar al beato Charles de Foucauld, el sacerdote francés conocido como 'maestro del desierto' por ser amigo de los tuaregs, según ha informado la oficina de prensa del Vaticano.

Foucauld es considerado como el referente contemporáneo de la llamada "espiritualidad del desierto". Su personalidad polifacética se manifestó en su carácter de militar en Argelia y de explorador y geógrafo en Marruecos, y más tarde en su búsqueda espiritual, en su itinerario trapense por Francia y el Imperio otomano y en su sacerdocio en el Sahara argelino, donde transcurrieron los últimos 15 años de su vida.

El "hermano universal" nació en Estrasburgo, el 15 de septiembre 1858. Huérfano a los 6 años, creció con su hermana Maria, bajo los cuidados de su abuelo, orientándose hacia la carrera militar.

Adolescente, pierde la fe. Conocido por su gusto de la vida fácil él revela, no obstante una voluntad fuerte y constante en las dificultades. Emprende una peligrosa exploración a Marruecos (1883- 1884). El testimonio de fe de los Musulmanes despierta en él un cuestionamiento sobre Dios: «Dios mío, si existes, haz que te conozca».

Regresando a Francia, le emociona mucho la acogida discreta y cariñosa de su familia profundamente cristiana, y comienza una búsqueda. Guiado por un sacerdote, el Padre Huvelin, él encuentra a Dios en octubre 1886.Tiene 28 años. «Enseguida que comprendí que existía un Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa que de vivir sólo para El».

Durante una peregrinación a Tierra Santa descubre su vocación: seguir a Jesús en su vida de Nazareth. Pasa 7 años en la Trapa, primero N.S. de las Nieves, después Akbes, en Syria. Enseguida después, él vive solo en la oración y adoración cerca de las Clarisas de Nazareth.

Ordenado sacerdote a los 43 años (1901) parte al Sahara, primero Beni-Abbes, después Tamanrasset en medio de los Tuaregs del Hoggar. Quiere ir al encuentro de los más alejados, «los más olvidados y abandonados».

Quiere que cada uno de los que lo visiten lo consideren como un hermano, «el hermano universal». El quiere «gritar el evangelio con toda su vida» en un gran respeto de la cultura y la fe de aquellos en medio de los cuales vive. «Yo quisiera ser lo bastante bueno para que ellos digan: “Si tal es el servidor, como entonces será el Maestro...?"

En 1916 fue asesinado por una banda de forajidos en la puerta de su ermita en el Sahara argelino. Tras su muerte, pronto se estableció una verdadera devoción en torno a su figura: nuevas congregaciones religiosas, familias espirituales y una renovación del eremitismo y de la espiritualidad del desierto en pleno siglo XX se inspiraron en sus escritos y en su vida.

El 13 de noviembre de 2005 fue proclamado beato por Benedicto XVI. Para la canonización, los postuladores de la causa presentaron a la Congregación para su examen el caso de un joven que, tras una caída gravísima desde lo alto de 15,5 metros, de forma inexplicable desde el punto de vista médico no sufrió ningún tipo de lesión.

Los hechos se produjeron en la ciudad de Saumur en Angers, (Francia) en 2016. Finalmente, los exámenes de la Congregación atribuyeron que el chico resultara ileso a la intercesión de Foucauld a quienes rezaron muchas personas tras la caída.

El Papa también ha aprobado los milagros de los beatos del fundador de los Padres de la Doctrina Cristiana, César de Bus, y la cofundadora de las Pequeñas Hermanas de la S. Familia, Maria Domenica Mantovani.


Fuente: Europa Press / RD