Reflexión tras el Ángelus dominical

El Papa pide diálogo y justicia para lograr armonía social en Kazajistán

Expresó su dolor por la escalada de violencia en ese país, con muertos y heridos. "Encomiendo al pueblo de Kazajstán a la Virgen María, reina de la Paz", expresó. Antes del rezo, recordó que “la oración no es una vía de escape, no es un ritual mágico”.
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El Papa Francisco lamentó este domingo que se hayan registrado víctimas mortales en las protestas que tienen lugar en Kazajistán y pidió que se utilice el diálogo y la justicia para que la armonía social regrese cuanto antes al país.

"He sabido con dolor que ha habido víctimas durante las protestas surgidas en los últimos días en Kazajistán", dijo Francisco, que aseguró que "ora por ellas y por sus familiares" al término del rezo del Ángelus dominical, ante las varias decenas de fieles reunidos en la plaza de San Pedro.

Varias decenas de personas, incluidos 18 policías, han muerto en las mayores protestas en 30 años de independencia, según las autoridades, a los que hay que sumar más de cuatro mil detenidos.

"Deseo que se reencuentre lo antes posible la armonía social a través de la búsqueda del diálogo, de la justicia y del bien común", añadió el pontífice, que confío "la protección del pueblo kazajo a la Virgen Reina de la paz de Oziornoje".

Las protestas estallaron a principios de año de manera pacífica debido a la subida de los precios del gas, pero desembocaron en violentos disturbios en varias ciudades del país más rico de Asia Central.

Antes de la oración mariana dominical, comentando el evangelio del día, en el que Jesús es bautizado por Juan el Bautista, el Papa destaca que “Jesús no se presenta con algunos milagros o subiéndose a una cátedra para enseñar. Se pone en la fila con los pecadores que iban a ser bautizados por Juan”, una humildad que destaca el himno de la Liturgia de las Horas.

“Comparte su suerte con nosotros, los pecadores, baja a nosotros: baja al río como a la historia herida de la humanidad, se sumerge en nuestras aguas para curarlas. No se eleva por encima de nosotros, sino que desciende hacia nosotros. No va solo, va con el alma y los pies desnudos con el pueblo”, prosiguió.

Francisco destacó que Jesús recibe el bautismo en oración. “¿Pero cómo? Acaso él, que es el Señor, el Hijo de Dios, ¿reza como nosotros? Sí, Jesús –los Evangelios lo repiten muchas veces– pasa mucho tiempo en oración: al principio de cada día, a menudo por la noche, antes de tomar decisiones importantes…”

El pontífice resaltó quela oración de Jesús “es un diálogo vivo, una relación íntima con el Padre”. Jesús, insistió el Papa “por una parte desciende hacia nosotros, en las aguas del Jordán; por otra, eleva su mirada y su corazón en la oración al Padre”.

“Todos estamos inmersos en los problemas de la vida y en muchas situaciones intrincadas, llamados a enfrentarnos a momentos difíciles y a elecciones que nos abaten. Pero si no queremos ser aplastados, tenemos que levantar todo hacia arriba. La oración no es una vía de escape, no es un ritual mágico ni una repetición de cánticos aprendidos de memoria”, advirtió.

Para Francisco “orar es la manera de dejar que Dios actúe en nosotros, de captar lo que quiere comunicarnos incluso en las situaciones más difíciles, para tener la fuerza de seguir adelante. La oración nos ayuda porque nos une a Dios, nos abre al encuentro con Él. Sí, la oración es la llave que abre el corazón al Señor. Es diálogo con Dios, es escucha de su Palabra, es adoración: permanecer en silencio y confiarle lo que estamos viviendo. Y a veces también es clamar a Él como Job, desahogarse con Él”.

La oración, prosiguió el Papa, “da oxígeno a la vida, respira incluso en medio de la angustia, y nos hace ver las cosas con mayor amplitud. Sobre todo, nos permite tener la misma experiencia que Jesús en el Jordán: nos hace sentir hijos amados por el Padre”. Finalmente, el pontífice recordó que “nuestro ser de hijos comenzó el día de nuestro bautismo, que nos sumergió en Cristo y nos convirtió en hijos amados del Padre. No olvidemos la fecha de nuestro bautismo” e invitó a no descuidar la oración, por ejemplo leyendo el evangelio cada día.

Fuente: Agencias