en la audiencia general

Francisco recuerda como "mártir" al cura asesinado por un indigente

"Gloria a Dios por el martirio de este testigo de la caridad", dijo el Papa al rezar por él y por los religiosos y laicos que se ocupan de los "descartados". Roberto Malgesini fue apuñalado por un inmigrante al que ayudaba en su iglesia en Como, Italia.
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El Papa Francisco recordó este miércoles durante la audiencia general al sacerdote Roberto Malvesini que el martes fue asesinado a puñaladas por un tunecino indigente, de los muchos a los que ayudaba, en Como, en el norte de Italia.

"Quiero recordar a Roberto Malgesini, que ayer fue asesinado por un indigente a quien él mismo ayudada, una persona enferma de mente y me uno al dolor y la oración de sus familiares", dijo Francisco al final de la audiencia celebrada en el patio de San Dámaso ante cerca 500 fieles.

El pontífice argentino quiso dar "Gloria a Dios por el testimonio, por el martirio, de este testigo de la caridad con los más pobres".

Y agradeció la labor de todos los sacerdotes, religiosas, laicos y laicas que como este cura "se ocupan de las personas necesitadas y descartadas por la sociedad".

El asesinato de Roberto Malgesini, de 51 años, causó conmoción en el país ya que era conocido por su labor en favor de la acogida de migrantes y más necesitados.

Aún se desconocen los motivos por los que fue asesinado por el tunecino, residente en Italia desde hace 30 años y que, según algunos medios, tendría problemas psíquicos.

Malgesini fue apuñalado alrededor de las 7.00 horas a la salida de la parroquia de San Rocco, donde vivía, por un tunecino de 53 años, que se presentó a la policía cubierto de sangre para denunciar el homicidio.

El sacerdote se ocupaba de la atención a los necesitados y cada día repartía el desayuno a las personas sin hogar de la localidad.

El asesino confeso, con un pequeño y antiguo antecedente delictivo y con varios decretos de expulsión, dormía en las camas puestas a disposición de los desamparados por la parroquia.

Frente a la parroquia se congregaron muchas personas sin hogar, la mayoría de origen extranjero, para manifestar su dolor por la muerte del sacerdote, a quien apreciaban mucho.


Fuente: EFE