mensaje a la conferencia de la oit

El Papa reitera que la propiedad privada es un derecho secundario

"Existe el derecho prioritario y precedente de la subordinación de toda propiedad privada al destino universal de los bienes de la tierra y, por lo tanto, el derecho de todos a su uso", dijo. Pidió más trabajo digno y reivindicó a los sindicatos.
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El Papa Francisco reiteró hoy que es más importante el destino universal de los bienes que el respeto a la propiedad privada, en un videomensaje en español a los participantes de la 109 Conferencia Internacional del Trabajo.

En el mensaje a la OIT, el Papa insistió en que “siempre, junto al derecho a la propiedad privada, existe el derecho prioritario y precedente de la subordinación de toda propiedad privada al destino universal de los bienes de la tierra y, por tanto, el derecho de todos a su uso".

"A veces, al hablar de propiedad privada, olvidamos que es un derecho secundario -subrayó-, que depende de este derecho primario, que es el destino universal de los bienes".

El pontífice incide así en la idea que ya expresó el pasado mes de diciembre al inaugurar la conferencia internacional virtual de los Comités Panamericano y Panafricano de Juezas y Jueces por los Derechos Sociales y la Doctrina Franciscana, cuando afirmó que el derecho a la propiedad es "un derecho natural" pero "secundario" derivado del derecho que tienen todos, "nacido del destino universal de los bienes creados". Concepto también expuesto en su encíclica de 2020 Fratelli tutti.

En su mensaje, Francisco también reivindicó el derecho de todos los trabajadores a organizarse en sindicatos en momentos que la actividad económica está a punto de aumentar a medida que disminuye la amenaza de la pandemia.

Apuntó que la reconstrucción de las economías después de los reveses del COVID-19 debe apuntar a un futuro con "condiciones laborales decentes y dignas'', que provengan de la negociación colectiva. Dijo que el "derecho de la sindicalización'' es una de las protecciones fundamentales de los trabajadores.

Pero criticó sus abusos: "Cuando un sindicato se corrompe, ya esto no lo puede hacer, y se transforma en un estatus de seudopatrones, también distanciados del pueblo", ha denunciado el Papa.

Por ello, ha insistido en que la labor del sindicalismo es "desnudar a los poderosos que pisotean los derechos de los trabajadores más vulnerables", aunque les ha invitado a no dejarse encerrar en una 'camisa de fuerza' y enfocarse en situaciones concretas".

El pontífice pidió asimismo que la asistencia social llegue a la economía informal golpeada por los efectos del coronavirus: “Muchos migrantes y trabajadores vulnerables junto con sus familias, normalmente quedan excluidos del acceso a programas nacionales de promoción de la salud, prevención de enfermedades, tratamiento y atención, así como de los planes de protección financiera y de los servicios psicosociales".

"Es uno de los tantos casos de esta filosofía del descarte que nos hemos habituado a imponer en nuestras sociedades", denunció.

Durante la pandemia, esta exclusión "complica la detección temprana, la realización de pruebas, el diagnóstico, el rastreo de contactos y la búsqueda de atención médica por el COVID-19 para los refugiados y los migrantes y, por lo tanto, aumenta el riesgo de que se produzcan brotes entre esas poblaciones'', dijo el Papa.

Observó que las mujeres que trabajan como vendedoras callejeras y empleadas domésticas, sobre todo en la economía informal, carecen de acceso a las guarderías y por ello deben llevar a sus niños al lugar de trabajo o dejarlos solos en casa.

"Por lo tanto, es muy necesario garantizar que la asistencia social llegue a la economía informal y preste especial atención a las necesidades particulares de las mujeres y de las niñas'', reclamó.


Fuente: Agencias