Miércoles 24.04.2019

Clave para sobrellevar el Cautiverio

“El rezo del rosario me sostuvo”

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Para Inmaculée, la Virgen María es muy relevante en su vida. “En casa rezábamos el Rosario y yo fui a las primeras peregrinaciones a Kibeho (donde María se le apareció a unas jóvenes adolescentes a partir de 1981, en una serie de manifestaciones marianas reconocidas por la Iglesia). Allí conocí el ‘rosario de los siete dolores’ ... Cuanto más amo a dios, más amo a María. Ella siempre está a mi lado. El rezo del Rosario me tranquiliza en los momentos en que pierdo la paz”, dice durante la conferencia que ofreció en San Isidro.

Más aún: Inmaculée considera que el rezo del Rosario debería ser frecuente para todo cristiano. “La Virgen lo pide en todas sus apariciones. Que lo recemos, para que nos traiga la paz. Eso le dijo también en Kibeho al grupo de jóvenes que se le apareció (estas apariciones anticiparon el genocidio ruandés), pero no la escuchamos”, afirma. Además, explica que durante su cautiverio en un pequeño baño llegó a rezar en silencio hasta 27 rosarios por día, y que eso la sostuvo, alejó los malos pensamientos y la ayudó a mantener la calma y la paz interior.

-¿Cómo es la situación actual en su país, Ruanda?


-Muy buena. El país está creciendo y en paz. Se aplica la ley a quienes cometen delitos, para que cambien de actitud, pero hay una buena convivencia. Es un verdadero milagro. Cuando termina la conferencia, la gente se pone de pie y estallan los aplausos. Muchos lloran conmovidos por su testimonio. Ella, con su mano en el corazón, agradece y también se emociona.