25 de marzo

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A 25 años de Evangelium Vitae, Francisco dijo que "hoy relanzamos esta enseñanza en el contexto de una pandemia que amenaza la vida humana". Advirtió que "en la época de los derechos humanos, no siempre las legislaciones tutelan la vida más débil".
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El papa Francisco recordó hoy que el 25 de marzo de hace 25 años San Juan Pablo II promulgaba la Encíclica "Evangelium vitae" sobre el valor de la vida humana y "hoy relanzamos esta enseñanza en el contexto de una pandemia que amenaza la vida humana y la economía mundial".

"Como todo anuncio evangélico, también de este antes que nada hay que dar testimonio", dijo Francisco en la audiencia general, sin público de fieles, emitida en video desde la Sala de la Biblioteca del Palacio Apostólico.

"Pienso con gratitud -afirmó- en el testimonio silencioso de muchas personas que, de diferentes modos, se están prodigando al servicio de los enfermos, de los ancianos, de quien está solo y es más indigente. Ponen en práctica el Evangelio de la vida".

En efecto, continuó, "la vida que estamos llamados a promover y defender no es un concepto abstracto, sino que se manifiesta siempre en una persona de carne y hueso: un niño recién concebido, un pobre marginado, un enfermo solo y desalentado o en estado terminal, alguien que perdió el trabajo o no consigue hallarlo, un migrante rechazado o marginado... la vida se manifiesta en concreto en las personas".

"Cada ser humano está llamado por Dios a gozar de la plenitud de la vida, y estando confiado a la premura materna de la Iglesia toda amenaza a la dignidad y la vida humana no puede sino repercutir en el corazón de ella, en sus 'vísceras' maternas. La defensa de la vida para la Iglesia no es una ideología, es una realidad, una realidad humana que involucra a todos los cristianos, por cristianos y por humanos", subrayó el pontífice.

"Los atentados a la dignidad y a la vida de las personas siguen lamentablemente también en esta época, que es la época de los derechos humanos universales -subrayó el papa-, incluso nos hallamos frente a nuevas amenazas y nueva esclavitud, y no siempre las legislaciones tutelan la vida humana más débil y vulnerable".

"El mensaje de la Encíclica Evangelium vitae es por lo tanto más que actual -prosiguió-. Más allá de las emergencias, como la que estamos viviendo hoy, se trata de actuar en el plano cultural y educativo para transmitir a las generaciones futuras el enfoque de la solidaridad, el cuidado, la acogida, sabiendo que la cultura de la vida no es patrimonio exclusivo de los cristianos, sino que pertenece a todos los que, obrando por la construcción de relaciones fraternas, reconocen el valor propio de cada persona".

"Toda vida humana es única e irrepetible -agregó Francisco-, vale por sí misma, constituye un valor inestimable. Esto debe anunciarse siempre nuevamente, con el coraje de la palabra y las acciones".

Por eso reitero el llamado de la Encíclica de Juan Pablo II: "Respeta, defiende, ama y sirve a la vida, toda vida, toda vida humana. Solo sobre este camino hallarás justicia, desarrollo, libertad, paz y felicidad".


Fuente: ANSA