Enseñanzas en Iom Kipur

Por: Daniel Goldman

Desde anoche, la comunidad judía celebra el Día del Perdón, la jornada más sagrada.
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Desde anoche y durante todo el día de hoy, las comunidades judías de todo el mundo conmemoran el Iom Kipur o Día del Perdón.

Es la jornada más sagrada del año. Nuestros maestros enseñan que los errores cometidos contra el Creador (faltas de índole ritual) se absuelven durante este día, pero no aquellos que el hombre comete contra su prójimo, a menos que el ofensor vaya, le dé una explicación y repare el daño. Pero si el ofendido no quiere aceptar explicaciones debe llevar a diez personas y decir- les frente a ellas que “hubo desinteligencias entre mi prójimo y yo, y he tratado de aplacarlo, pero él rehúsa a perdonarme. Por eso le solicito perdón”. Entonces, Dios, al percibir que este hombre se ha humillado tanto, lo absuelve de sus errores (vale aclarar que el perdón criminal no está en manos del ofendido sino del Poder Judicial del Estado).

Cuenta el Talmud que Ribbí Nejunia fue consultado por sus alumnos acerca del porqué de su longevidad. El respondió que todas las noches, antes de irse a dormir, concedía el perdón a los demás, aunque los demás no hubieran ido a pedirle disculpas.

Existen cinco prohibiciones durante este día: comer y beber, lavarse, untarse con cremas, calzar zapatos de cuero y mantener relacines conyugales. En el transcurso de la jornada se llevan a cabo varios servicios religiosos sinagogales:

1. El llamado Kol Nidré fue observado anoche (martes) y es un pedido de anulación pública de las promesas religiosas hechas durante el año precedente.
2. El servicio de Shajarit o matutino (hoy, miércoles), en el que se leen de los rollos de la Torá acerca de las ofrendas que se realizaban antiguamente durante este día, e inmediatamente la palabra del profeta Isaías en la que se insiste que el ayuno que agrada al Eterno es liberar a los oprimidos, compartir el pan con el hambriento, albergar a los pobres y cubrir a los desnudos.
3. En el servicio de Izkor (recuerdo) tornamos nuestros pensamientos y oraciones en memoria de las almas de los seres queridos que pasaron a descanso eterno.
4. El servicio de Minjá, por la tarde, en el que se lee el libro del profeta Jonás, cuya historia registra que huye de sus obligaciones hasta que con fe sin- cera sirve a Dios.
5. El servicio de Neilá, cuando llega el crepúsculo y el sol se pone en el horizonte, en el que se elevan cánticos para que nuestros nombres sean rubricados en el simbólico Libro de la Vida.

(Todos los servicios religiosos pueden acompañarse online en la página de la Comunidad Bet El: http://www.betel.org.ar)