ISLAM

Fervor islámico en Buenos Aires

En estos días las mezquitas de la ciudad reciben a cientos de musulmanes para el rezo y la ruptura del ayuno con motivo de su mes sagrado.
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La celebración de Ramadán une cada año al mundo islámico en un ayuno de 30 días, de acuerdo a lo establecido en el Corán, libro sagrado que contiene la palabra de Dios revelada al Profeta Muhammad. En Buenos Aires, unos 1500 fieles se congregan al caer la tarde en las mezquitas y musalas -recintos de rezo- para participar, con la puesta del sol, de la oración y la ruptura diaria del ayuno.
Las más concurridas son la mezquita Al Ahmad, del Centro Cultural Islámico de la República Argentina, en el barrio de Once, y la del Centro Cultural Islámico Rey Fahd, conocida como la mezquita de Palermo. Cada una recibe unos 500 feligreses para participar de la oración nocturna de las 20. En la mezquita Al Tauhid, del barrio de Flores, con menor espacio, se congregan sólo los viernes y sábados unas 200 personas, mientras que en las musalas de los barrios de la capital y de la localidad bonaerense de Quilmes, asisten decenas de fieles.
La primera comida, que comparten todos los que se congregan en la mezquita, consiste en dátiles y agua. Luego se dedican a la plegaria del ocaso o salat magrib y también rezan, sólo durante el Ramadán, el Tarawih, una serie de oraciones adicionales, no  obligatorias, pero recomendadas por el Profeta Muhammad para este mes, además de las habituales cinco oraciones diarias. Para acompañar a sus fieles en estos días, la comunidad islámica cuenta con una programación especial en Radio Ciudad, AM 1110, y en Canal 7, en la madrugada. El Ramadán es un tiempo de purificación del cuerpo y  del alma que obliga a ayunar durante 29 ó 30 días, según su calendario lunar. En nuestro país comenzó el 20 de julio y finaliza el 19 de agosto. Es uno de los cinco pilares del Islam que iguala toda posición social o económica en la sensación que provoca el hambre, y fortalece los sentimientos de identidad y pertenencia a la comunidad.
En este tiempo, todo musulmán sano y con capacidad de discernimiento debe cumplir con la  prohibición de comer, beber, fumar y tener relaciones sexuales desde el alba hasta el ocaso a partir de la pubertad hasta la ancianidad, a excepción de las mujeres  embarazadas, las que están amamantando, los enfermos y los viajantes. La observación del Mes de Ramadán responde a un conjunto de valores, tanto espirituales como sociales. Por un lado, es un tiempo de sumisión y acercamiento a Dios; del cumplimiento de las plegarias rituales; de la lucha contra los deseos y pasiones,  denominada por el Profeta como el “esfuerzo en el camino de Dios”, y el momento del año propicio para practicar la paciencia frente a las adversidades y pruebas que  pueda deparar la vida. Y por otro lado, es el mes especial de la caridad y la ayuda a los pobres; se da mayor importancia al compartir, y se busca pasar más tiempo en familia y en comunidad. La culminación de este mes sagrado es una de las dos fiestas másimportantes del calendario islámico: La Fiesta del desayuno o Id al Fitr al Mubarak. Es el día en que los creyentes se reúnen para realizar la oración comunitaria  correspondiente a esa celebración y festejan durante el día la superación del ayuno en forma colectiva. Todos los familiares, amigos y conocidos son invitados a compartir la alegría de haber culminado el mandato de Dios.
Ese día también debe repetirse la “Caridad del cese del ayuno para los pobres”, una ayuda especial conocida como  Sadaqatul fitr, en atención a los sufrimientos de quienes más lo necesitan.