duterte enfrentado con la iglesia

Filipinas: Sacerdotes viven con miedo por sus críticas al presidente

Un obispo y tres curas denunciaron amenazas de muerte y demostraron estar siendo vigilados. El clero católico cuestiona los métodos de Rodrigo Duterte, como la sangrienta guerra que lleva adelante contra las drogas. Este los insultó varias veces.
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Tres sacerdotes filipinos, Albert Alejo, Flavie Villanueva y Robert Reyes, denunciaron haber recibido amenazas de muerte tras criticar al presidente Rodrigo Duterte y su violenta guerra contra las drogas. 

Los tres sacerdotes católicos ofrecieron una rueda de prensa en Manila para dar a conocer su situación, dos semanas después de que el obispo de Caloocan, Pablo Virgilio David -uno de los prelados filipinos más críticos con Duterte-, hiciera lo mismo. 

El mandatario tildó el pasado diciembre a obispos y sacerdotes de "idiotas", y animó a matarlos alegando que "no sirven para nada", aunque luego su portavoz matizó que sus palabras no fueron literales, sino que era una "expresión hiperbólica". 

"Todo esto se debe a que los tres fuimos firmes en condenar la guerra contra las drogas del presidente, es una campaña inhumana que está afectando a los más pobres", señaló Reyes a la prensa. 

Los curas mostraron copias de las amenazas recibidas, en tagalo, mediante mensajes de texto a sus teléfonos móviles e indicaron que los sacan a la luz porque tienen miedo de lo que les pueda suceder. 

"Hacemos un llamamiento a los cerebros detrás de las amenazas, a las personas que alientan los asesinatos, por favor deténganlos. Abandonen ese medio de vida", apeló el padre Alejo. 

El sacerdote Villanueva mostró además varias grabaciones de vídeo tomadas en el exterior de su residencia, ubicada dentro de un centro de atención a pobres en Manila, en el que se ve a un hombre enmascarado vigilando el edificio en días diferentes.

También se identifica en los registros una furgoneta blanca que abandona las inmediaciones del edificio al mismo tiempo que el hombre enmascarado. 

Las amenazas se producen en un momento muy tenso de las relaciones entre el presidente y la jerarquía de la influyente Iglesia católica de Filipinas, donde alrededor del 85 % de la población profesa el catolicismo. 

El domingo el mandatario filipino volvió a referirse a los sacerdotes como "estúpidos" por seguir una vocación que les impide casarse y les acusó de rezar para pedir su muerte. 

El enfrentamiento con la jerarquía católica se remonta a febrero de 2017, cuando la Conferencia de Obispos criticó la sangrienta guerra contra las drogas y la calificó como "reino del terror", a lo que el presidente respondió llamando "hijos de puta" a los obispos.

Fuente: EFE