Miércoles 20.03.2019

Pese a los ataques del presidente Duterte

Filipinas: Una multitud en la procesión del Nazareno Negro

Los peregrinos, en su mayoría descalzos, acompañaron la imagen traída en 1607 por misioneros agustinos. En su homilía, el cardenal Tagle aludió elípticamente al mandatario local: “El devoto ama a Jesús. El fanático no ama", diferenció.
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Una multitud de católicos filipinos, en su mayoría descalzos, participaron este miércoles en la procesión anual del Nazareno Negro, llamada “Traslación”, a pesar de los temores de ataque terroristas y de los recientes insultos del presidente Rodrigo Duterte a la fe católica, mayoritaria en el país.

Las autoridades estimaron que más de un millón de fieles pasó por Manila, la capital de Filipinas, para esta procesión tradicional que lleva por lema "Devotos del Señor Jesús Nazareno: elegidos para servirlo" y comenzó anoche con una vigilia de oración.

Esta fiesta es una manifestación de la devoción popular en Filipinas que tiene más de cuatro siglos de antigüedad, con millones de devotos poniendo sus esperanzas en el Cristo sufriente.

El punto culminante del programa fue la procesión que discurre por las calles de Manila con una estatua, en madera negra, que representa a Cristo llevando la cruz al Calvario. Miles de creyentes de todo el país se reúnen en Manila para participar en este festival.

Muchos devotos trataban de acercarse por la fuerza al carruaje que transportaba la imagen, de tamaño natural. Arrojaban pequeñas toallas a los voluntarios en el carruaje, tirado con sogas, para que frotaran la imagen ante la creencia de que la imagen tiene poderes para curar enfermedades.

La pasión religiosa ocupa el centro de la escena debido a los ataques del presidente Duterte a la Iglesia, la fe y los obispos, fuertemente críticos de las matanzas provocadas por la represión a los carteles de las drogas.

En junio, Duterte calificó a Dios de “estúpido” y ofreció renunciar si alguien le demuestra que Dios existe.

La estatua del Nazareno Negro fue traída a Manila en 1607 por misioneros agustinos de México. También se cree que fue parcialmente quemado y ennegrecido cuando el galeón que lo transportaba se incendió en un viaje transpacífico desde México, otra colonia española en esa época.

Mons. Hernando Coronel, rector de la iglesia de San Juan Bautista, en el distrito de Quiapo, Manila, explicó a la agencia Fides: "La fiesta del Nazareno Negro gira en torno a la devoción a Cristo sufriente, con quien los filipinos se identifican, en su vida marcada por la pobreza y el sufrimiento cotidiano”.

“En la Traslación, una procesión de casi 24 horas, la estatua es acompañada desde la tribuna de Quirino, en el Parque Rizal, en el centro de Manila, hasta la Iglesia del Nazareno de Quiapo", agregó.

Durante la misa celebrada esta mañana en la iglesia ante más de 800.000 peregrinos, el arzobispo de Manila, cardenal Luis Antonio Tagle, dijo que "la devoción al Nazareno Negro es amor a Jesús y no fanatismo”.

“Un verdadero devoto ama: la esencia de la devoción es el amor. El fanático solo se aferra a algo que da valor a sí mismo. El devoto ama a Jesús. El fanático no ama", diferenció el purpurado.

Fuente: Fides y AP