en audiencia con obispos brasileños

Francisco asegura que "no se le pasa por la cabeza renunciar"

A los prelados en visita "ad limina" les confesó: "Quiero vivir mi misión hasta que Dios me lo permita" y negó que esté pensando en "lo que sale en la prensa", sobre los rumores de dimisión. Ratifica lo que contó el padre Guillermo Marcó, ex vocero suyo.
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El papa Francisco confesó a algunos obispos brasileños que no se le pasa por la cabeza renunciar como dicen algunos medios de comunicación y que quiere vivir su misión "hasta que Dios se lo permita", según informan los medios vaticanos.

El arzobispo de Porto Velho, Roque Paloschi, aseguró al portal de noticias del Vaticano que Francisco le dijo "que tiene muchos desafíos, pero que no se le pasa por la cabeza lo que sale en la prensa (en referencia a su posible renuncia)", cuando se afrontó el tema de su salud durante la reunión este lunes con el grupo de obispos brasileños en visita 'ad limina', que se tiene que realizar cada cinco años al Vaticano.

"Quiero vivir mi misión hasta que Dios me lo permita", dijo el papa, según Paloschi, mientras que Lúcio Nicoletto, administrador diocesano de Roraima, agregó que vieron a Francisco con su "fragilidad" pero "también con una fuerza muy grande".

En esta reunión de los 17 obispos de la Regional Norte 1 (Estados de Amazonas y Roraima) y Noroeste (Acre, sur de Amazonas y Rondônia), Francisco los animó a actuar "sin miedo a enfrentar los desafíos que nos presenta el momento actual" y "a denunciar todo lo que pisotea los derechos fundamentales de las poblaciones indígenas y el cuidado de la casa común".

La impresión le transmitió el Papa hace una semana al padre Guillermo Marcó, exvocero suyo en Buenos Aires y asesor de Valores Religiosos.  

“Más allá de su problema en la rodilla, que está en pleno proceso de superación, el Papa se encuentra perfectamente bien y de ninguna manera está pensando en renunciar", aseguró Marcó. En diálogo con Clarín, sostuvo que tuvo “una larga conversación” con Francisco, ocasión en la que pudo comprobar que está “de muy buen ánimo, súper atento y conduciendo con energía la Iglesia”, por lo que –dijo- las versiones sobre su posible dimisión “carecen de todo asidero”.

Los rumores publicados en algunos medios sobre la posibilidad de una renuncia surgen de sus problemas de rodilla que le obligan momentáneamente a moverse en una silla de ruedas y del aplazamiento de algunos viajes como el previsto en principios de julio a Congo y Sudan del Sur.

Pero además, una serie de circunstancias habían alimentado estas elucubraciones, como un inédito consistorio para nombrar cardenales en agosto y una visita también ese mes a la ciudad donde está enterrado Celestino V, el primer pontífice que renunció.


Fuente: EFE / VR