Misa en el Estadio Zimpeto, en Mozambique

Francisco: "Un país no tiene futuro si lo une la venganza y el odio"

Ante 60.000 fieles señaló que no se puede ser cristiano y vivir bajo la ley del talión. Fue en alusión a la guerra civil de 17 años que sufrió la nación y que dejó un millón de muertos y tras elogiar el reciente acuerdo entre el Gobierno y la oposición.
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El Papa Francisco concluyó su visita a Mozambique con una Misa en el estadio de Zimpeto, en la periferia de la capital, donde recordó la historia de violencia del país, pero aseveró que "la represión solo aporta peores conflictos". Ante 60.000 personas que llenaron el estadio de una de las barriadas más pobladas y pobres de Maputo y bajo la lluvia, el Papa hizo referencia a los años de guerra civil y violencia que este país ha sufrido y afirmó que muchos "aún pueden contar en primera persona historias de violencia, odio y desencuentros; algunos en carne propia, otros de alguien conocido que ya no está". 

Recordó que aún existe el miedo de que "las heridas del pasado se repitan e intenten borrar el camino recorrido de paz, como en Cabo Delgado", la localidad del norte del país donde a principios de año se produjeron de nuevos ataques por parte de grupos armados. Reconoció que "es difícil hablar de reconciliación cuando las heridas causadas en tantos años de desencuentro están todavía frescas o invitar a dar ese paso de perdón que no significa ignorar el dolor o pedir que se pierda la memoria o los ideales". 

Desde su independencia de Portugal en 1975, Mozambique vivió una guerra fratricida que causó un millón de muertos y cuatro millones de desplazados y que concluyó con un acuerdo de paz firmado en Roma, con la mediación de la Iglesia católica, en 1992. Aun así el pontífice argentino, que llegó el miércoles a este país,subrayó a los fieles que "Jesucristo invita a amar y a hacer el bien; que es mucho más que ignorar al que nos hizo daño o hacer el esfuerzo para que no se crucen nuestras vidas respecto a quienes nos hirieron". 

Indicó que "no se puede pensar el futuro, construir una nación, una sociedad sustentada en la "equidad" de la violencia" y rechazó poder vivir con el "ojo por ojo, diente por diente", pues "ninguna familia, ningún grupo de vecinos o una etnia, menos un país, tiene futuro si el motor que los une, convoca y tapa las diferencias es la venganza y el odio".  Destacó que "las armas y la represión violenta, más que aportar soluciones, crean nuevos y peores conflictos". 

"La equidad de la violencia siempre es un espiral sin salida y su costo es muy alto", reiteró Francisco, quien destacó el "derecho a la paz" del pueblo mozambiqueño. En su homilía, Francisco también puso el acento en que un país como Mozambique "lleno de riquezas naturales y culturales" tenga una población tan grande por debajo del umbral de la pobreza. Y denunció que a veces "parece que quienes se acercan bajo el supuesto deseo de ayudar, tienen otros intereses".

Además, condenó la corrupción al afirmar que "es triste cuando esto se constata entre hermanos de la misma tierra que se dejan corromper" y "que es muy peligroso aceptar que este sea el precio que tenemos que pagar ante la ayuda extranjera". Con la Misa concluyó su visita a Mozambique y partirá inmediatamente hacia Madagascar para la segunda etapa de su viaje en el que también visitará Mauricio. 

Fuente: EFE