Miércoles 22.05.2019

Asesinado por la Triple A

Hace 45 años era asesinado el padre Mugica, emblemático "cura villero"

El 11 de mayo de 1974 recibió 14 balazos al salir de la iglesia San Francisco Solano, en el barrio porteño de Villa Luro. Del movimiento tercermundista, simpatizó con el peronismo. Misa y festival en la parroquia que fundó en la villa 31 de Retiro.
Comparte

El sacerdote Carlos Mugica se convertía hace 45 años, el 11 de mayo de 1974, en un símbolo del compromiso eclesiástico con los sectores populares al caer asesinado por la organización parapolicial Triple A, que comandaba el entonces ministro de Bienestar Social, José López Rega.

Nacido en el seno de una familia tradicional de Buenos Aires, y bautizado como Carlos Francisco Mugica Echagüe, fue un niño inquieto, enérgico, le gustaba jugar al fútbol y tuvo un buen desempeño como la primera gran pasión de su vida. 

Cursó en el Colegio Nacional de Buenos Aires cuando surgió el peronismo como movimiento político y luego siguió la carrera de Derecho, pero sus inquietudes espirituales también lo fueron en 1952. 

Se ordenó sacerdote en 1954, en la época en la que Juan Domingo Perón tuvo un conflicto con la jerarquía de la Iglesia Católica, algo que fue determinante para la caída del fondo de justicia, un año después, según algunos historiadores .

Como resultado de esto, se incorporaron a los equipos pastorales que hacían el trabajo en los conventillos de Buenos Aires, y allí se percibió el dolor que el derrocamiento de Perón había provocado entre los pobres. 

En los años 60, la Iglesia se inició, bajo el papado de Juan XXII, los debates del Concilio Vaticano II, una reforma que puso fin a las misas en latín.

En 1966, la Iglesia se puso al frente de grupos estudiantiles en el Norte de Santa Fe, que evangelizaban a familias campesinas en el monte. 

Uno de esos grupos estaba capacitado para estudiar en el Nacional de Buenos Aires: Gustavo Ramus, Fernando Abal Medina y Mario Eduardo Firmenich, quienes integraron el grupo que fundaría Montoneros. 

En 1968, se unió al movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo; Visitar a Perón en su exilio en Madrid y, con carácter largamente con el líder, entendemos que debemos volver rápidamente al país para luchar a favor de los humildes desde los preceptos del evangelio. 

Volvió a Barrio Norte e instaló en el altillo de un edificio desde donde se contempla la formación de la villa de Retiro, la población de las familias que venían en el tren desde todos los rincones del país. 

Tras el Cordobazo de 1969, Argentina entró en un período de alta conflictividad social y surgió con las organizaciones políticas y sindicales que buscaban para la final de la dictadura militar que mantenemos proscripto al peronismo.

Al ganar Héctor Cámpora las elecciones presidenciales de 1973, Perón le propuso a Mugica -cuya frecuencia era enorme- como asesor del Ministerio de Bienestar Social que dirigía López Rega. 

Luego de varias consultas con compañeros de sacerdote y militantes villeros, el sacerdote aceptó un cargo honorario en la cartera de Bienestar Social, sin percibir salario alguno.

Las diferencias con "El Brujo" se hicieron insalvables y Mugica, en una asamblea del Movimiento Villero de Liberación, presentando su renuncia al cargo y volviendo a trabajar en su misión pastoral.

Las actividades políticas del cura se multiplicaron y la jerarquía eclesiástica, harta de sancionarlo, le propuso que dejara el sacerdocio, algo que Mugica desestimó. 

"Tengo los días contados. Sé que me voy a matar y será López Rega. No me importa, lo único que no quiero que carguen el crimen a otros", le confió a su hermano Alejandro. 

El sábado 11 de mayo de aquel año, la oficina de San Francisco Solano, Mugica recibió 14 balazos de parte de una banda de Rodolfo Eduardo Almirón, un sicario de "El Brujo" que moriría en 2009, mientras era procesado por delitos de lesa humanidad. 

En 1984, Juan Carlos Juncos confesó frente al juez Eduardo Hernández Agramonte que López Registre lo que había pagado en una suma cercana a los 10 millones de dólares para matar a "una cura que lo perjudicaría políticamente". 

El entierro del padre Mugica resultó multitudinario y los habitantes de la villa y curas villeros llevaron a pulso su féretro hasta el cementerio de la Recoleta, en una ceremonia en la que se fundaron personas de los orígenes sociales más diversos. 

En 1999, los restos de este pastor fueron depositados en la parroquia Cristo Obrero de la Villa de Retiro, la misma donde se predijo para los humildes.

El aniversario será grabado este domingo con una misa y un festival popular en la parroquia Cristo Obrero, de la Villa 31 de Retiro, que el sacerdote fundó en los 70.

Los homenajes se iniciarán a las 10.30, son convocados por el Equipo de Sacerdotes para las Villas de la Ciudad, que -en las últimas horas- se integraron en ese espacio de las curas de la provincia de Buenos Aires que también cumplen con su trabajo pastoral en asentamientos y barriadas populares.

Fuente: Télam